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¿Cómo me puedo preparar para ser autosuficiente en el aspecto económico?

El Señor nos ha bendecido con recursos y espera que seamos mayordomos prudentes en el control de esos recursos. Él desea que seamos autosuficientes en el aspecto económico a fin de que podamos proveer para nosotros mismos y servir a los demás. Para ello, debemos pagar el diezmo y las ofrendas, evitar deudas innecesarias, hacer un presupuesto y vivir dentro de nuestras posibilidades.

Prepararse espiritualmente

¿Qué pasajes de las Escrituras y otros recursos ayudarán a los jóvenes a comprender la importancia de la autosuficiencia económica y a prepararse para vivir de manera providente?

Malaquías 3:10–11 (Las bendiciones del diezmo)

2 Nefi 9:30, 51; Jacob 2:13–14, 17–19; Alma 1:29–30; 4:6–8 (Debemos usar las riquezas para bendecir a los demás)

D. y C. 19:35 (El Señor compara las deudas con la servidumbre)

Robert D. Hales, “Seamos proveedores providentes temporal y espiritualmente”, Liahona, mayo de 2009, págs. 7–10; véase también el video “Seamos proveedores providentes”

Deudas”, Leales a la Fe, 2004, págs. 57–58.

Los diezmos y las ofrendas”, Para la Fortaleza de la Juventud, 2011, págs. 38–39.

Preparad todo lo que fuere necesario: La economía familiar (folleto, 2007)

Sección Finanzas en LDS.org

Relacionar los conceptos

Dedique los primeros minutos de cada clase a ayudar a los jóvenes a relacionar las cosas que están aprendiendo en otros lugares (tales como el estudio personal, seminario, otras clases de la Iglesia o experiencias con los amigos). ¿Cómo puede ayudarles a ver la relevancia del Evangelio en la vida cotidiana? Las siguientes ideas pueden ayudarle:

  • Invite a los jóvenes a que compartan algo que hayan aprendido recientemente en su estudio personal de las Escrituras.
  • Pida a los jóvenes que expliquen cómo ciertas herramientas pueden ser útiles o perjudiciales dependiendo de cómo se utilicen (como una trampa para ratones, un martillo o una caja de cerillas; tal vez desee llevar el objeto a la clase a modo de ayuda visual). Muestre a los jóvenes algo de dinero y pídales que expliquen el uso positivo y el negativo del dinero. ¿Cómo se puede utilizar para bendecir a los demás y para favorecer la obra del Señor?

Aprender juntos

Cada una de las actividades siguientes permitirá a los jóvenes comprender la importancia de la autosuficiencia económica. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más actividades que resulten mejor para su clase:

  • Escriba en la pizarra la siguiente declaración del élder Robert D. Hales: “Las dos palabras más amorosas son ‘Te amo’ y las cinco palabras más cariñosas… son: ‘No tenemos dinero para comprarlo’”. Invite a los jóvenes a leer el relato del élder Hales de cuando quiso comprarle un vestido a su esposa (en su discurso “Seamos proveedores providentes temporal y espiritualmente”), o bien, muestre el video “Seamos proveedores providentes”. Pida a los jóvenes que piensen y expliquen las posibles razones por las que el élder Hales dice que las palabras “No tenemos dinero para comprarlo” son las que representan más cariño. ¿Qué bendiciones recibimos al vivir dentro de nuestras posibilidades? ¿Cómo pueden los jóvenes seguir el ejemplo de la hermana Hales? ¿Cómo puede ayudarles el ejemplo de ella cuando son tentados a vivir más allá de sus posibilidades?
  • Invite a los jóvenes a hacer dos listas en la pizarra: pídales que en una describan lo que el mundo nos dice acerca de dinero y que en la otra describan lo que el Señor nos dice al respecto. Pida a los jóvenes que lean los pasajes de las Escrituras que se incluyen en esta reseña y que busquen aspectos que puedan agregar a las listas. Pregúnteles qué pueden hacer ahora para comenzar a vivir de acuerdo con lo que el Señor enseña sobre el dinero. Invítelos a escribir sus ideas en la pizarra. Pídales individualmente que escojan una de las ideas de la lista en la que deseen comenzar a hacerla en esta semana. Invítelos a que hablen de sus planes, si se sienten cómodos de hacerlo.
  • Pida a un miembro de la clase que lea D. y C. 19:35. ¿Por qué compara el Señor las deudas con la servidumbre? Pida a los jóvenes que lean la sección “Deudas” en Leales a la Fe. Invite a la mitad de la clase a que busque razones por las que debemos evitar las deudas y a la otra mitad pídale que busque consejos sobre la manera de permanecer libres de deudas. Pídales que se enseñen unos a otros lo que aprendan y por qué creen que es importante para el Señor que nos mantengamos libres de deudas. ¿En qué forma influye en nuestra espiritualidad la manera en que administramos el dinero?
  • Pregunte a los jóvenes lo que piensan que la Primera Presidencia diría acerca de la administración de las finanzas. Escriba sus ideas en la pizarra. Entregue a cada miembro de la clase un ejemplar del folleto Preparad todo lo que fuere necesario: La economía familiar. Lean juntos el mensaje de la Primera Presidencia. ¿Qué consejo da la Primera Presidencia en cuanto a las finanzas? ¿Qué bendiciones promete? Asigne a cada miembro de la clase que lea uno de los “Elementos básicos de la economía familiar” y que haga un resumen con sus propias palabras para el resto de la clase. ¿Cómo pueden los jóvenes aplicar esos principios en esta etapa de su vida? Cuente experiencias que haya tenido al aplicar esos principios e invite a los jóvenes a hacer lo mismo.

Después de finalizar una de las actividades anteriores, conceda un tiempo a los jóvenes durante la clase para que empiecen a llenar la “Hoja de trabajo para elaborar un presupuesto” del folleto Preparad todo lo que fuere necesario: La economía familiar. Podrían proporcionar los datos basándose en sus ingresos actuales o bien utilizar cifras imaginarias. Aliéntelos a procurar el consejo y la guía de sus padres.

Pida a los jóvenes que compartan lo que hayan aprendido. ¿Entienden la importancia de la autosuficiencia económica lo bastante bien como para explicársela a otras personas? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a este tema?

Invítelos a actuar

Pregunte a los jóvenes qué se sienten inspirados a hacer debido a lo que aprendieron hoy y aliéntelos a actuar de acuerdo con esos sentimientos. Considere maneras en que puede hacer un seguimiento. Por ejemplo, podría pedirles que compartan sus experiencias al principio de la lección de la próxima semana.