Saltar navegador principal

¿Cómo puedo ayudar a mis amigos menos activos a regresar a la Iglesia?

Como parte de nuestro compromiso de “ser testigos de Dios en todo tiempo, y en todas las cosas y en todo lugar” (Mosíah 18:9), extendemos una mano a nuestros amigos y vecinos Santos de los Últimos Días que no asisten a la Iglesia. Podemos ayudarles al asegurarnos de que sientan nuestro amor y preocupación genuinos, y al compartir nuestro testimonio por medio de nuestras palabras y acciones al incluirlos en nuestras actividades.

Prepararse espiritualmente

¿Qué Escrituras y discursos ayudarán a las jóvenes a aprender cómo ayudar a sus amigos menos activos?

Lucas 15 (Las parábolas de la oveja perdida, la moneda perdida y el hijo pródigo)

Lucas 22:32; Juan 21:15–17; 1 Pedro 5:2–4 (El Señor nos manda que nos fortalezcamos mutuamente)

Alma 31:34–35; D. y C. 18:10–16 (El valor de las almas es grande)

Dieter F. Uchtdorf, “Vengan, únanse a nosotros”, Liahona, noviembre de 2013

Thomas S. Monson “Las remolachas azucareras y el valor de un alma”, Liahona, julio de 2009, págs. 3–5 (véase también el video “Las remolachas y el valor de las almas”)

Jeffrey R. Holland, “De nuevo llegaron profetas a la tierra”, Liahona, noviembre de 2006, págs. 104–107.

Gordon B. Hinckley, “La fe que mueve montañas”, Liahona, noviembre de 2006, págs. 83–84.

Videos: “Ayuda a otras personas a volver a la Iglesia”, “La fe de los jóvenes: La familia Ennis”

Compartir experiencias

Al comienzo de cada clase invite a las jóvenes a compartir, enseñar y testificar acerca de las experiencias que hayan tenido al aplicar lo que aprendieron en la lección de la semana anterior. Esto alentará la conversión personal y ayudará a las jóvenes a darse cuenta de la importancia que tiene el Evangelio en la vida cotidiana.

Presentar la doctrina

Elija alguna de las ideas siguientes, o utilice las suyas, para presentar la lección de esta semana:

  • Muestre el video “La fe de los jóvenes: La familia Ennis” y pida a las jóvenes que compartan sus pensamientos sobre esta historia.
  • Escriba en la pizarra el título de esta lección. Invite a las jóvenes a escribir en un papel una manera en que podrían ayudar a amigos menos activos a regresar a la Iglesia. Recoja los papeles y páselos a varias jovencitas. Invítelas a compartir las ideas escritas en los papeles. Pida a las jóvenes que piensen durante la lección en alguien que conozcan que no esté activo en la Iglesia, y que busquen maneras de ayudar a esa persona.

Aprender juntas

Cada una de las actividades siguientes permitirá a las jóvenes comprender cómo ayudar a que sus amigos o amigas menos activos regresen a la Iglesia. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más actividades que resulten mejor para su clase:

  • Pida a las jóvenes que piensen en una situación en la que perdieron algo muy valioso. ¿Qué hicieron para tratar de encontrarlo? Asigne a cada joven una de las tres parábolas de Lucas 15. Pida a cada una que relate la parábola en sus propias palabras y que comparta una frase que resuma lo que el Salvador enseñó en la parábola. ¿Qué aprenden las jóvenes de las acciones del pastor, de la mujer y del padre en estas parábolas? ¿Cómo pueden seguir estos ejemplos al tratar de ayudar a aquellos que están “perdidos” o alejados de la Iglesia? Pida a las jóvenes que compartan cualquier experiencia de amigos o familiares que hayan regresado a la Iglesia después de estar menos activos, si se sienten cómodas con ello.
  • Pregunte a las jóvenes qué significa “rescatar” a alguien. Comparta con ellas el relato de los pioneros de carros de mano que quedaron varados en una tormenta de nieve en 1856, y la súplica de Brigham Young a los santos de que fueran a rescatarlos (véase Gordon B. Hinckley, “La fe que mueve montañas”, Liahona, noviembre de 2006, págs. 83–84). Invite a alguien a leer el cuarto párrafo desde el final del discurso del élder Jeffrey R. Holland “De nuevo llegaron profetas a la tierra”. ¿En qué se parecen los pioneros de los carros de mano a las personas de hoy en día que las jovencitas saben que necesitan ser rescatadas? Pídales que piensen en un amigo o un miembro de la familia a quien podrían ayudar a regresar a la actividad en la Iglesia.
  • Comparta uno de los relatos del artículo del presidente Thomas S. Monson “Las remolachas azucareras y el valor de un alma” (véanse también los primeros dos minutos del video con el título “Las remolachas y el valor de las almas”), o comparta una experiencia que haya tenido usted al ayudar a un amigo o familiar menos activo a regresar a la Iglesia. Invite a las jóvenes a leer Alma 31:34–35 y D. y C. 18:10–16. ¿Qué nos enseñan estas Escrituras sobre cómo se siente el Padre Celestial en cuanto a Sus hijos? Ayude a las jóvenes a hacer una lista de jovencitas menos activas del barrio y analicen como clase el gran valor que tiene cada una de ellas y lo que pueden hacer para invitar a esas jóvenes a regresar.
  • Escriba en la pizarra algunas de las razones por las que la gente no va a la Iglesia, como por ejemplo: “Tengo dudas sobre las enseñanzas de la Iglesia”, “No encajo con la gente de la Iglesia”, “No creo que pueda vivir las normas de la Iglesia”, “Conozco a un miembro de la Iglesia que es un hipócrita”, etcétera. Invite a las jóvenes a buscar respuestas a estas inquietudes en el discurso del presidente Dieter F. Uchtdorf “Vengan, únanse a nosotros”. Concédales una oportunidad de dramatizar cómo reaccionarían si una amiga les expresara algunas de estas inquietudes.
  • Muestre el video “Ayuda a otras personas a regresar a la Iglesia” e invite a las jóvenes a buscar los principios que enseña el élder Bednar que les ayudarán a ser más eficientes al invitar a sus amigos menos activos a regresar a la Iglesia. ¿Por qué es la obra de historia familiar una buena manera de invitar a los amigos menos activos a participar en la Iglesia? ¿Qué otras actividades se podrían lograr con lo que describe el élder Bednar?

Pida a las jóvenes que compartan lo que hayan aprendido. ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Comprenden cómo ayudar a los amigos menos activos? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a este tema?

Vivir lo que se aprende

Pida a las jóvenes que piensen cómo pondrán en práctica lo que han aprendido hoy. Por ejemplo, podrían:

  • Completar la experiencia 7 del valor Buenas obras del Progreso Personal.
  • Orar para recibir inspiración en cuanto a cómo ayudar a un amigo o a un miembro de la familia a regresar a la Iglesia, e invitar a esa persona a asistir a la Iglesia o a una actividad de la Mutual.
  • Llevar a cabo cualquier plan que hayan hecho hoy de extender una mano a una miembro menos activa de la clase.