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¿Cómo puedo ayudar a mis amigos menos activos a regresar a la Iglesia?

Como parte de nuestro compromiso de “ser testigos de Dios en todo tiempo, y en todas las cosas y en todo lugar” (Mosíah 18:9), extendemos una mano a nuestros amigos y vecinos Santos de los Últimos Días que no asisten a la Iglesia. Podemos ayudarles al asegurarnos de que sientan nuestro amor y preocupación genuinos, y al compartir nuestro testimonio por medio de nuestras palabras y acciones al incluirlos en nuestras actividades.

Prepararse espiritualmente

¿Qué Escrituras y discursos ayudarán a las jóvenes a aprender cómo ayudar a sus amigos menos activos?

Lucas 15 (Las parábolas de la oveja perdida, la moneda perdida y el hijo pródigo)

Lucas 22:32; Juan 21:15–17; 1 Pedro 5:2–4 (El Señor nos manda que nos fortalezcamos mutuamente)

Alma 31:34–35; D. y C. 18:10–16 (El valor de las almas es grande)

Brent H. Nielson, “A la espera del [hijo] pródigo,” Liahona, mayo 2015, 101–103.

Dieter F. Uchtdorf, “Vengan, únanse a nosotros”, Liahona, noviembre de 2013, págs. 21–24.

Gordon B. Hinckley, “La fe que mueve montañas”, Liahona, noviembre de 2006, págs. 83–84.

Chi Hong (Sam) Wong, “Unidos en el rescate”, Liahona, noviembre de 2014, págs. 14-16.

Videos: “Ayuda a otras personas a regresar a la Iglesia”, “La fe de los jóvenes: La familia Ennis”, “Jesús perdona pecados y sana a un paralítico”

Compartir experiencias

Al comienzo de cada clase invite a las jóvenes a compartir, enseñar y testificar acerca de las experiencias que hayan tenido al aplicar lo que aprendieron en la lección de la semana anterior. Esto alentará la conversión personal y ayudará a las jóvenes a darse cuenta de la importancia que tiene el Evangelio en la vida cotidiana.

Presentar la doctrina

Elija alguna de las ideas siguientes, o utilice las suyas, para presentar la lección de esta semana:

  • Muestre el video “La fe de los jóvenes: La familia Ennis” y pida a las jovencitas que compartan sus pensamientos sobre cómo ayudar a otras personas a regresar a la Iglesia.
  • Escriba en la pizarra el título de esta lección. Invítelas a que escriban en un papel una de las maneras en que podrían ayudar a sus amigos menos activos a regresar a la Iglesia. Recoja los papeles y páselos a otras jovencitas. Invítelas a compartir las ideas escritas en esos papeles. Pídales que durante la lección piensen en alguien que conozcan y que no esté activo en la Iglesia, y que busquen maneras de ayudar a esa persona.

Aprender juntas

Cada una de las actividades a continuación ayudará a las mujeres jóvenes a comprender cómo ayudar a que sus amigos o amigas menos activos regresen a la Iglesia. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más actividades que resulten mejor para su clase:

  • Con anticipación, invite a una jovencita a leer el discurso del élder Chi Hong (Sam) Wong “Unidos en el rescate”. Pídale que venga preparada para compartir lo que haya aprendido del mensaje del élder Wong en cuanto al relato del hombre paralítico. También podría mostrar el video “Jesús perdona pecados y sana a un paralítico”. Invítelas a analizar cómo se podría aplicar este relato a ellas como clase. ¿Conocen a alguien que no haya estado asistiendo a la Iglesia? ¿Cómo pueden trabajar juntas como clase para ayudar a esa persona a acercarse más al Salvador?
  • Con antelación, invite a una de ellas a leer el discurso del élder Chi Hong (Sam) Wong “Unidos en el rescate”. Pídale que venga preparada para compartir lo que haya aprendido del mensaje del élder Wong en cuanto al relato del hombre paralítico. Invite a las jovencitas a analizar cómo se podría aplicar este relato a ellas como clase. ¿A quién conocen que no haya estado asistiendo a la Iglesia? ¿Cómo pueden trabajar juntas como clase para ayudar a esa persona a acercarse más al Salvador?
  • Comparta el relato de la hermana del élder Brent H. Nielson que se encuentra en el discurso “A la espera del [hijo] pródigo” o comparta una experiencia que haya tenido al ayudar a un amigo o a alguien de su familia a regresar a la Iglesia. Invítelas a leer Alma 31:34–35 y D. y C. 18:10–16. ¿Qué nos enseñan estas Escrituras sobre cómo se siente el Padre Celestial en cuanto a Sus hijos? Ayúdelas a hacer una lista de las jovencitas menos activas del barrio, y analicen como clase el gran valor que tiene cada una de ellas, y lo que pueden hacer para invitarlas a regresar.
  • Escriba en la pizarra algunas de las razones por las que la gente no va a la Iglesia, como por ejemplo: “Tengo dudas sobre las enseñanzas de la Iglesia”, “No encajo con la gente de la Iglesia”, “No creo que pueda vivir las normas de la Iglesia”, “Conozco a un miembro de la Iglesia que es un hipócrita”, etcétera. Invite a las jovencitas a buscar respuestas a estas inquietudes en el discurso del presidente Dieter F. Uchtdorf “Vengan, únanse a nosotros”. Concédales una oportunidad de dramatizar cómo reaccionarían si una amiga les expresara algunas de estas inquietudes.
  • Muestre el video “Ayuda a otras personas a regresar a la Iglesia”. Invite a las jóvenes a buscar los principios que enseña el élder Bednar que les ayudarán a ser más eficientes al invitar a sus amigos menos activos a regresar a la Iglesia. ¿Por qué la obra de historia familiar es una buena manera de invitar a los amigos menos activos a participar en la Iglesia? ¿Qué otras actividades se podrían lograr con lo que describe el élder Bednar?

Pida a las jovencitas que compartan lo que hayan aprendido hoy. ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Comprenden cómo ayudar a los amigos menos activos? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a este tema?

Vivir lo que se aprende

Pida a las jóvenes que piensen cómo pondrán en práctica lo que han aprendido hoy. Por ejemplo, podrían:

  • Completar la experiencia 7 del valor Buenas obras del Progreso Personal.
  • Orar para recibir inspiración en cuanto a cómo ayudar a un amigo o a un miembro de la familia a regresar a la Iglesia, e invitar a esa persona a asistir a la Iglesia o a una actividad de la Mutual.
  • Llevar a cabo cualquier plan que hayan hecho hoy de extender una mano a una miembro menos activa de la clase.