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¿Cómo puedo ayudar a mis amigos menos activos a regresar a la Iglesia?

Como parte de nuestro compromiso de “ser testigos de Dios en todo tiempo, y en todas las cosas y en todo lugar” (Mosíah 18:9), extendemos una mano a nuestros amigos y vecinos Santos de los Últimos Días que no asisten a la Iglesia. Podemos ayudarles al asegurarnos de que sientan nuestro amor y preocupación genuinos, y al compartir nuestro testimonio por medio de nuestras palabras y acciones al incluirlos en nuestras actividades.

Prepararse espiritualmente

¿Qué Escrituras y discursos ayudarán a las jóvenes a aprender cómo ayudar a sus amigos menos activos?

Lucas 15 (Las parábolas de la oveja perdida, la moneda perdida y el hijo pródigo)

Lucas 22:32; Juan 21:15–17; 1 Pedro 5:2–4 (El Señor nos manda que nos fortalezcamos mutuamente)

Alma 31:34–35; D. y C. 18:10–16 (El valor de las almas es grande)

S. Mark Palmer, “Entonces Jesús, mirándole, le amó”, Liahona, mayo de 2017, págs. 114–116.

Mervyn B. Arnold, “Al rescate: ¡Podemos hacerlo!”, Liahona, mayo de 2016, págs. 53–55.

Brent H. Nielson, “A la espera del [hijo] pródigo”, Liahona, mayo 2015, 101–103.

Gordon B. Hinckley, “La fe que mueve montañas”, Liahona, noviembre de 2006, págs. 83–84.

Videos: “Ayuda a otras personas a regresar a la Iglesia”, “La fe de los jóvenes: La familia Ennis”“Cara a cara con el presidente Eyring y el élder Holland: ¿Cómo puedo ayudar a los miembros de mi familia que son menos activos?”

Compartir experiencias

Al comienzo de cada clase invite a las jóvenes a compartir, enseñar y testificar acerca de las experiencias que hayan tenido al aplicar lo que aprendieron en la lección de la semana anterior. Esto alentará la conversión personal y ayudará a las jóvenes a darse cuenta de la importancia que tiene el Evangelio en la vida cotidiana.

Presentar la doctrina

Elija alguna de las ideas siguientes, o utilice las suyas, para presentar la lección de esta semana:

  • Muestre uno de los videos que se sugieren en esta reseña y pida a las jóvenes que compartan sus ideas sobre cómo ayudar a que otras personas regresen a la Iglesia. 
  • Escriba en la pizarra el título de esta lección. Invítelas a que escriban en un papel una de las maneras en que podrían ayudar a sus amigos menos activos a regresar a la Iglesia. Recoja los papeles y páselos a otras jovencitas. Invítelas a compartir las ideas escritas en esos papeles. Pídales que durante la lección piensen en alguien que conozcan y que no esté activo en la Iglesia, y que busquen maneras de ayudar a esa persona.

Aprender juntas

Cada una de las actividades a continuación ayudará a las mujeres jóvenes a comprender cómo ayudar a que sus amigos o amigas menos activos regresen a la Iglesia. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más actividades que resulten mejor para su clase:

  • Muestre a las jóvenes una lámina de un pastor y una oveja, tal como la lámina Jesús lleva la oveja perdida (Libro de obras de arte del Evangelio, 2009, nro. 64). Pida a las jóvenes que escuchen las palabras o las frases que describen el amor que tiene Jesucristo por Sus ovejas mientras cantan o leen “Ama el Pastor las ovejas” (Himnos, nro. 139). Para ayudar a las jóvenes a buscar maneras en que pueden ayudar al Salvador a congregar a quienes están perdidos, podría pedirles que repasen las cuatro lecciones que el élder S. Mark Palmer compartió al final de su discurso “Entonces Jesús, mirándole, le amó”. ¿Cómo nos ayudan estas lecciones al tender la mano a nuestros familiares y amigos menos activos? ¿Qué otros principios piensan las jóvenes que les ayudarán? 
  • Comparta el relato de la hermana del élder Brent H. Nielson que se encuentra en el discurso “A la espera del [hijo] pródigo” o comparta una experiencia que haya tenido al ayudar a un amigo o a alguien de su familia a regresar a la Iglesia. Invítelas a leer Alma 31:34–35 y D. y C. 18:10–16. ¿Qué nos enseñan estas Escrituras sobre cómo se siente el Padre Celestial en cuanto a Sus hijos? Ayúdelas a hacer una lista de las jovencitas menos activas del barrio, y analicen como clase el gran valor que tiene cada una de ellas, y lo que pueden hacer para invitarlas a regresar.
  • Con anticipación, invite a una jovencita a leer el discurso del élder Mervyn B. Arnold “Al rescate: ¡Podemos hacerlo!”. Pídale que vaya preparada para compartir uno o dos relatos del discurso que la haya impresionado. Invite a las jovencitas a analizar cómo se podría aplicar este relato a ellas como clase. ¿Conocen a alguien que no haya estado asistiendo a la Iglesia? ¿Cómo pueden trabajar juntas como clase para ayudar a esa persona a acercarse más al Salvador? También podría invitar a las jóvenes a buscar los cuatro principios principales del discurso del élder Arnold. ¿Conocen ellas a personas que podrían ejemplificar esos principios? ¿Qué pueden hacer para ser como estas personas? 
  • Muestre el video “Ayuda a otras personas a regresar a la Iglesia”. Invite a las jóvenes a buscar los principios que enseña el élder Bednar que les ayudarán a ser más eficientes al invitar a sus amigos menos activos a regresar a la Iglesia. ¿Por qué la obra de historia familiar es una buena manera de invitar a los amigos menos activos a participar en la Iglesia? ¿Qué otras actividades se podrían lograr con lo que describe el élder Bednar?

Pida a las jovencitas que compartan lo que hayan aprendido hoy. ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Comprenden cómo ayudar a los amigos menos activos? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a este tema?

Vivir lo que se aprende

Pida a las jóvenes que piensen cómo pondrán en práctica lo que han aprendido hoy. Por ejemplo, podrían:

  • Completar la experiencia 7 del valor Buenas obras del Progreso Personal.
  • Orar para recibir inspiración en cuanto a cómo ayudar a un amigo o a un miembro de la familia a regresar a la Iglesia, e invitar a esa persona a asistir a la Iglesia o a una actividad de la Mutual.
  • Llevar a cabo cualquier plan que hayan hecho hoy de extender una mano a una miembro menos activa de la clase.