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¿Cómo quiere el Padre Celestial que use mis dones espirituales?

Los dones espirituales son bendiciones o habilidades que nos da el Espíritu Santo. Como hijas del Padre Celestial, todas tenemos dones espirituales. Dios nos da esos dones para que podamos servir a otros y ayudar a edificar Su reino. Él nos ha mandado que busquemos y desarrollemos nuestros dones espirituales diligentemente.

Prepararse espiritualmente

¿Qué Escrituras y otros recursos ayudarán a las jóvenes a comprender los dones espirituales y cómo quiere el Padre Celestial que los utilicen?

1 Corintios 12:3–27; Moroni 10:8–18; D. y C. 46:13–25 (Ejemplos de dones espirituales)

D. y C. 46:8–10 (Por qué se nos dan dones espirituales)

D. y C. 46:11–12 (Los dones espirituales se dan a todas las personas)

Los Artículos de Fe 1:7 (Creemos en los dones espirituales)

Henry B. Eyring, “Ayúdenlos a fijar metas elevadas”, Liahona, noviembre de 2012, págs. 60–67.

David A. Bednar, “Prestos para observar”, Liahona, diciembre de 2006, págs. 14–20.

Dones espirituales”, Leales a la Fe, 2004, págs. 65–66.

Los dones del Espíritu”, Principios del Evangelio, 2009, págs. 137–145.

Video: “Un don extraordinario”

Compartir experiencias

Al comienzo de cada clase invite a las jóvenes a compartir, enseñar y testificar acerca de las experiencias que hayan tenido al aplicar lo que aprendieron en la lección de la semana anterior. Esto alentará la conversión personal y ayudará a las jóvenes a darse cuenta de la importancia que tiene el Evangelio en la vida cotidiana.

Presentar la doctrina

Elija alguna de las ideas siguientes, o utilice las suyas, para presentar la lección de esta semana:

  • Escriba estas preguntas en la pizarra: ¿Qué son los dones espirituales? ¿Cómo identifico mis dones espirituales? ¿Cómo quiere el Padre Celestial que use mis dones? Invite a las jovencitas a sugerir posibles respuestas a estas preguntas. Invítelas a prestar atención a ideas adicionales a lo largo de la lección.
  • Lleve a la clase una caja envuelta en papel de regalo y dentro coloque un papel que tenga escrito “Doctrina y Convenios 46:8”. Invite a las jovencitas a que se imaginen lo que podría estar dentro de la caja. Pida a una de ellas que abra la caja y lea la Escritura. ¿Cuáles son “los mejores dones”? Inste a las jóvenes a pensar en cuanto a esta pregunta a lo largo de la lección.

Aprender juntas

Cada una de las actividades siguientes ayudará a las jóvenes a aprender sobre los dones espirituales. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más actividades que resulten mejor para su clase:

  • Escriba las siguientes preguntas en la pizarra: ¿Por qué se nos dan dones espirituales? ¿A quién se le dan dones espirituales? (véase D. y C. 46:9). ¿Cuáles son algunos ejemplos de dones espirituales? Asigne a cada una de las jóvenes una de las Escrituras de esta reseña que les ayudará a contestar estas preguntas. Pida a cada jovencita que estudie la Escritura y comparta las respuestas que encuentre. ¿Cuáles de estos dones tienen las jovencitas? ¿Qué dones les gustaría tener? (Si alguna de las jóvenes ha recibido su bendición patriarcal, sugiérale que la lea después de la lección para averiguar qué dones espirituales se le han otorgado.) Invite a las jovencitas a compartir las ideas que tengan acerca de cómo los dones espirituales les pueden ayudar ahora y en el futuro en sus funciones y responsabilidades.
  • Invite a las jóvenes a leer las listas de dones espirituales en 1 Corintios 12:8–10; Moroni 10:9–16; o Doctrina y Convenios 46:13–25 y a encontrar un don en el que estarían interesadas en aprender más. Concédales tiempo para estudiar el don que escojan usando recursos como “Los dones del Espíritu” en Principios del Evangelio (págs. 137–145), “Dones espirituales” en Leales a la Fe (págs. 65–66), o en la Guía para el Estudio de las Escrituras. Pídales que compartan lo que hayan encontrado. ¿Cómo se pueden usar esos dones para ayudar a edificar el reino de Dios?
  • Pida a las jóvenes que hagan una lista de los dones del Espíritu que conocen (si necesitan ayuda, diríjalas a las Escrituras que se sugieren en esta reseña). Invítelas a leer la lista de “dones menos notorios” al comienzo del discurso del élder David A. Bednar “Prestos para observar”. Pida a las jóvenes que compartan ejemplos que hayan visto de personas que hayan usado uno de esos dones para bendecir la vida de otras personas. ¿En qué otros “dones menos notorios” pueden pensar las jovencitas? Comparta ejemplos de dones espirituales que haya notado en cada una de las jóvenes de la clase.
  • Invite a cada jovencita a revisar la lista de dones espirituales en las páginas 65–66 de Leales a la Fe y seleccionar uno o más que le gustaría desarrollar. Pida a cada una que explique por qué escogió esos dones. ¿Cómo desarrollamos dones espirituales? Invite a las jovencitas a buscar en Doctrina y Convenios 46:7–12 y en “Podemos desarrollar nuestros dones” en Principios del Evangelio, pág. 143. Pídales que compartan lo que hayan encontrado.
  • Muestre el video “Un don extraordinario” e invite a las jóvenes a que piensen en un talento o un don que vean en cada uno de los miembros de la clase (asegúrese de que se señalen las cualidades de cada jovencita). Invítelas a leer Mateo 25:14–30 o invite a una miembro de la clase a que vuelva a contar la parábola de los talentos. ¿Cómo se relaciona esa parábola con los dones que Dios nos ha dado? ¿Cómo podemos utilizar nuestros talentos para servir al prójimo y cumplir con nuestras responsabilidades? Invite a las jóvenes a que escriban sus pensamientos y pida a algunas que compartan con la clase lo que hayan escrito.

Pida a las jóvenes que compartan lo que hayan aprendido. ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Comprenden mejor los dones espirituales? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a este tema?

Vivir lo que se aprende

Pida a las jóvenes que piensen cómo pondrán en práctica lo que han aprendido hoy. Por ejemplo, podrían:

  • Orar fervientemente para comprender sus propios dones espirituales y procurar usarlos para el beneficio de otros.
  • Completar la experiencia 7 del Valor individual del Progreso Personal