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¿Por qué pagamos el diezmo?

El pago del diezmo es un privilegio sagrado. Al pagar el diezmo demostramos gratitud por todo lo que Dios nos ha dado y le devolvemos una parte de lo que hemos recibido. El diezmo se utiliza para construir templos y centros de reuniones, para traducir y publicar las Escrituras, para efectuar la obra misional y de historia familiar y, de alguna otra manera, edificar el reino de Dios en la tierra.

Prepararse espiritualmente

¿Qué recursos y pasajes de las Escrituras permitirán a las jovencitas entender por qué pagamos el diezmo?

Malaquías 3:8–10 o 3 Nefi 24:8–10; D. y C. 64:23 (Las bendiciones prometidas a quienes pagan el diezmo)

D. y C. 119 (Se revela la ley del diezmo)

Henry B. Eyring, “Las bendiciones del diezmo”, Liahona, junio de 2011, págs. 4–5

David A. Bednar, “Las ventanas de los cielos”, Liahona, noviembre de 2013

Jeffrey R. Holland, “Como huerto de riego”, Liahona, enero de 2002, págs. 37–39

Gordon B. Hinckley, “Por fe andamos”, Liahona, mayo de 2002, págs. 80–82

Diezmo”, Leales a la Fe, 2004, págs. 60–61

Los diezmos y las ofrendas”, Para la Fortaleza de la Juventud, 2011, págs. 38–39

Compartir experiencias

Al comienzo de cada clase, invite a las jóvenes a compartir, enseñar y testificar acerca de las experiencias que hayan tenido al aplicar lo que aprendieron en la lección de la semana anterior. Esto alentará su conversión personal y les ayudará a darse cuenta de la importancia que tiene el Evangelio en la vida cotidiana.

Presentar la doctrina

Elija alguna de las ideas siguientes, o utilice las suyas, para presentar la lección de esta semana:

  • Pida a algunas de las jóvenes que lean el relato de Mary Fielding Smith en el discurso del élder Jeffrey R. Holland “Como huerto de riego”. Pida al resto de las jovencitas que lean el relato del estudiante universitario de Brasil en el discurso del presidente Gordon B. Hinckley “Por fe andamos”. Invítelas a resumir los relatos para contárselos mutuamente y a compartir lo que hayan aprendido acerca de la importancia de pagar el diezmo.
  • Escriba en la pizarra: “¿Por qué pagan el diezmo?”. Invite a las jovencitas a imaginar que un amigo de otra religión les hace esa pregunta. ¿Cómo la responderían? Anímelas a compartir una experiencia que ellas o su familia hayan tenido con el diezmo.

Aprender juntas

Cada una de las actividades siguientes ayudará a las jóvenes a comprender la ley del diezmo. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más actividades que resulten mejor para su clase:

  • Pida a las jovencitas que busquen Malaquías 3:8–10 y D. y C. 64:23 y compartan las promesas que se hacen a los pagadores de diezmos. Pida a las jóvenes que lean D. y C. 119 con el fin de averiguar lo que el Señor espera de nosotros al pagar los diezmos (explique que “interés” es nuestra “ganancia” anual). Reparta papeletas de donativos y permita que las jóvenes se expliquen mutuamente cómo utilizarlas. Comparta la forma en que ha sido bendecida al pagar el diezmo.
  • Dibuje tres columnas en la pizarra con los siguientes encabezamientos: Bendiciones, Cómo se utilizan los fondos y Actitud. Divida la clase en grupos pequeños y asigne a cada grupo uno de los temas de la búsqueda en la sección titulada “Los diezmos y las ofrendas” en Para la Fortaleza de la Juventud. Pida a las jóvenes que escriban lo que hayan encontrado en la columna correspondiente de la pizarra. Invite a algunas de ellas a compartir su testimonio acerca de la ley del diezmo.
  • Divida la clase en dos grupos. Pida a uno que lea el artículo del presidente Henry B. Eyring “Las bendiciones del diezmo” y pida al otro que lea los párrafos 2–13 del discurso del élder David A. Bednar “Las ventanas de los cielos”. Pida a cada grupo que haga una lista de las bendiciones que se reciben al pagar el diezmo y que escriban las bendiciones en la pizarra. Invite a las jóvenes a compartir las bendiciones que hayan recibido ellas y sus familias al pagar el diezmo. Pregúnteles cómo el vivir la ley del diezmo ayudará a su futuro matrimonio y familia.

Pida a las jóvenes que compartan lo que aprendieron hoy. ¿Comprenden por qué pagamos el diezmo? ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a esta doctrina?

Vivir lo que se aprende

Pida a las jóvenes que piensen cómo pondrán en práctica lo que han aprendido hoy. Por ejemplo, podrían:

  • Comprometerse a pagar un diezmo íntegro y escribir esa meta en su diario.
  • Completar la experiencia 7 del valor Elección y responsabilidad del Progreso Personal.