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¿Por qué Jesucristo es importante en mi vida?

Jesucristo fue escogido para ser nuestro Salvador. Su Expiación hace posible que resucitemos, nos arrepintamos y seamos perdonados para poder regresar a la presencia de nuestro Padre Celestial. Además de salvarnos de nuestros pecados, Jesucristo, nuestro Salvador, también nos ofrece paz y fortaleza en tiempos de pruebas. Él establece el ejemplo perfecto para nosotros, y Sus enseñanzas son el fundamento de la felicidad en esta vida y la vida eterna en el mundo venidero.

Prepararse espiritualmente

¿Qué pasajes de las Escrituras y otros recursos ayudarán las jóvenes a comprender a Jesucristo y Su influencia en su vida diaria?

Juan 14:6 (Jesucristo es el camino, la verdad y la vida)

Juan 15:4–5 (Sin Jesucristo no podemos hacer nada)

Mosíah 3:17; Helamán 14:15–18; D. y C. 18:11–12; 76:41–42 (Cristo venció el pecado y la muerte)

Isaías 41:10, 13; Mateo 11:28–30; Juan 14:27; Filipenses 4:13; Mosíah 24:14–15; Alma 7:11–12; 36:3, 27; Éter 12:27 (La expiación de Cristo ofrece paz y fortaleza en pruebas o tentaciones)

El Cristo viviente: El testimonio de los Apóstoles”, Liahona, abril de 2000, págs. 2–3 (véase también Leales a la fe, págs. 106–108; Progreso Personal, pág. 102)

Dallin H. Oaks, “Las enseñanzas de Jesús”, Liahona, noviembre de 2011, págs. 90–93

Jeffrey R. Holland, “El primer y grande mandamiento”, Liahona, noviembre de 2012

Videos: “Él te brindará ayuda”, “Recuperado”

Videos: “El Señor aligera nuestras cargas”, “Él vive”, “El único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien Él ha enviado” (descarga no disponible)

Compartir experiencias

Al comienzo de cada clase, invite a las jóvenes a compartir, enseñar y testificar acerca de las experiencias que hayan tenido al poner en práctica lo que aprendieron en la lección de la semana anterior. Esto alentará la conversión personal y ayudará a las jóvenes a darse cuenta de la importancia que tiene el Evangelio en la vida cotidiana.

Presentar la doctrina

Elija alguna de las siguientes ideas, o utilice las suyas, para presentar la lección de esta semana:

  • Muestre láminas del Salvador ayudando a los demás (véase Libro de obras de arte del Evangelio, 36–60). Otorgue unos minutos a las mujeres jóvenes para que mediten y compartan las distintas formas en que el Salvador las ha ayudado a ellas, a sus familias y a otras personas que conozcan. Invítelas a compartir sus sentimientos acerca del Salvador.
  • Pida a las jóvenes que reflexionen sobre la vida y enseñanzas del Salvador al cantar o escuchar un himno acerca de Jesucristo (tal como “Yo sé que vive mi Señor”, Himnos, Nº 73). Invite a cada una de ellas a escribir su respuesta a la pregunta “¿Por qué es Jesucristo importante en mi vida?”.

Aprender juntas

Cada una de las actividades siguientes ayudará a las jóvenes a entender por qué Jesucristo es importante en sus vidas. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más actividades que resulten mejor para su clase:

  • Muestre una lámina del Salvador. Escriba en la pizarra las siguientes preguntas: “¿Quién es Jesucristo?”, “¿Qué ha hecho por nosotros?”, “¿Cómo sabemos que él vive en la actualidad?”. Invite a las jóvenes a escudriñar “El Cristo viviente: El testimonio de los Apóstoles” para encontrar las respuestas. Pídales que compartan lo que hayan encontrado e invite a algunas de ellas a explicar cómo obtuvieron su testimonio de Jesucristo. ¿Cómo les afecta en la vida cotidiana el testimonio que tienen?
  • Invite a las jóvenes a buscar “Jesucristo” en la Guía para el Estudio de las Escrituras y revisar la lista de subtítulos bajo el encabezado. Pídales que busquen palabras y frases que describan las funciones y la misión de Cristo. ¿Qué aprenden acerca de Jesucristo al repasar esta lista? ¿Cómo se sienten acerca de Él después de repasar lo que ha hecho por nosotras?
  • Pida a cada joven que lea uno de los pasajes de las Escrituras que se sugieren en esta reseña. Pídale que explique en sus propias palabras la ayuda que ofrece Jesucristo a quienes lo siguen. Considere animarlas a memorizar las Escrituras. Muestre “El Señor aligera nuestras cargas” u otro video apropiado. Invite a las jóvenes a compartir ejemplos de cómo han sido testigos de la paz y fortaleza del Salvador en sus vidas o en la vida de los demás.
  • Coloque en la pared los testimonios de Jesucristo de parte de los miembros de la Primera Presidencia del ejemplar que contenga la conferencia más reciente de la revistaLiahona (con frecuencia, estos testimonios aparecen al final de los discursos). Invite a las jóvenes a leer esos testimonios o a ver el video “Él vive”. Pregúnteles cómo se sienten cuando escuchan o leen los testimonios de los testigos especiales del Salvador. Pregúnteles cómo influye su testimonio de Cristo en sus acciones diarias. Deles tiempo suficiente para que los miembros de la clase expresen su amor por Jesucristo y testifiquen de Él.
  • Lea el párrafo bajo el título “Lo que Él hizo por nosotros” en el discurso del élder Dallin H. Oaks “Las enseñanzas de Jesús”. ¿Cómo responderían las jóvenes a la pregunta de la mujer : “¿Qué ha hecho Él por mí?”. Escriba en la pizarra los siguientes nueve encabezados del discurso (desde “La Vida del mundo” hasta “La Expiación”). Invite a las jóvenes a escoger uno o varios de esos encabezamientos y a preparar una o dos frases que utilizarían para enseñar a la mujer lo que Jesucristo ha hecho por ella. Pueden utilizar el discurso del élder Oaks, Escrituras relacionadas (tales como las sugeridas en esta reseña) y sus propias experiencias y testimonios. Invítelas a compartir lo que hayan preparado.
  • Invite a las jóvenes a buscar “Jesucristo” en el índice de “Temas” del himnario para encontrar un himno que enseñe acerca de lo que Jesucristo ha hecho por ellas. Pídales que compartan frases de los himnos que eligieron. Considere cantar uno de los himnos como clase. Pida a las jóvenes que lean los últimos cuatro párrafos del discurso del élder Jeffrey R. Holland “El primer y grande mandamiento” mientras meditan en la pregunta: “¿Qué puedo hacer para mostrar cuán importante es Jesucristo en mi vida?”. Invítelas a anotar sus pensamientos y permítales que compartan lo que escribieron si se sienten cómodas haciéndolo.
  • Muestre el video “Recuperado”. ¿Qué aprenden las jóvenes del video acerca de lo que Jesucristo puede hacer por ellas? ¿Cómo podrían utilizar el mensaje de este video para ayudar a las personas que están pasando por dificultades para perdonarse a sí mismas o que sienten que están más allá del alcance de la ayuda del Salvador? ¿Qué pasajes de las Escrituras compartirían? (véase, por ejemplo:Isaías 1:18Alma 36:3, 27Éter 12:27D. y C. 58:42–43).

Pida a las jóvenes que compartan lo que aprendieron hoy. ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Comprenden por qué Jesucristo es importante en sus vidas? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a esta doctrina?

Vivir lo que se aprende

Invite a las jovencitas a considerar cómo pondrán en práctica lo que han aprendido hoy. Por ejemplo, podrían:

  • Completar la experiencia 5 del valor Fe del Progreso Personal.
  • Esforzarse por vivir más como el Salvador y compartir sus experiencias en una clase futura.
  • Pensar en alguien que podría beneficiarse de saber lo que el Salvador ha hecho por nosotros y planificar maneras de compartir su testimonio con esa persona.