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¿Cuáles son las funciones del Espíritu Santo?

El Espíritu Santo, un miembro de la Trinidad, da testimonio del Padre Celestial y de Jesucristo. Él es la fuente del testimonio personal y la revelación; nos puede guiar en nuestras decisiones y nos protege del peligro físico y espiritual. Se le conoce como el Consolador y puede calmar nuestros temores y llenarnos de esperanza. Por medio de Su poder, somos santificados al arrepentirnos, recibir las ordenanzas salvadoras y guardar nuestros convenios. Es por medio de la influencia del Espíritu Santo que recibimos el conocimiento de nuestro Padre Celestial y de Jesucristo, y sentimos Su poder, bondad y amor.

Prepararse espiritualmente

¿Qué pasajes de las Escrituras y otros recursos ayudarán a las jóvenes a entender las funciones del Espíritu Santo?

1 Reyes 19:11–12; Helamán 5:30; D. y C. 85:6 (El Espíritu Santo habla con una voz apacible y delicada)

Juan 14:26 (El Consolador puede enseñarnos y traer todas las cosas a nuestra memoria)

Romanos 8:16 (El Espíritu testifica que somos hijas de Dios)

Gálatas 5:22-23 (Pablo describe los frutos del Espíritu)

2 Nefi 32:5 (El Espíritu Santo nos mostrará lo que debemos hacer)

3 Nefi 27:20 (La recepción del Espíritu Santo nos santifica)

Moroni 8:26 (El Espíritu Santo nos llena de esperanza y amor)

Moroni 10:5 (El Espíritu Santo nos enseña la verdad)

D. y C. 42:17; Moisés 1:24 (El Espíritu Santo da testimonio del Padre y del Hijo)

Robert D. Hales, “El Espíritu Santo”, Liahona, mayo de 2016, págs. 105–107.

Larry H. Lawrence, “¿Qué más me falta?”, Liahona, noviembre de 2015, págs. 33–35.

Henry B. Eyring, “El Espíritu Santo como su compañero”, Liahona, noviembre de 2015, págs. 104–107.

Las funciones del Espíritu Santo”, Leales a la fe, 2004, págs. 72–73.

Video: “La voz del Espíritu”

Compartir experiencias

Al comienzo de cada clase, invite a las jóvenes a compartir, enseñar y testificar acerca de las experiencias que hayan tenido al poner en práctica lo que aprendieron en la lección de la semana anterior. Esto alentará la conversión personal y ayudará a las jóvenes a darse cuenta de la importancia que tiene el Evangelio en la vida cotidiana.

Presentar la doctrina

Elija alguna de las ideas siguientes, o utilice las suyas, para presentar la lección de esta semana:

  • Invite a las jóvenes a escribir acerca de un momento en el que hayan sentido la influencia del Espíritu Santo. ¿Qué hicieron para recibir Su influencia? ¿Qué diferencia supuso el sentir Su influencia? Si es apropiado, pida a varias de ellas que compartan sus experiencias.
  • Invite a las jóvenes a cantar “Deja que el Espíritu te enseñe” (Himnos, Nº 77) y a compartir lo que les enseña la letra del himno acerca de las funciones del Espíritu Santo.

Aprender juntas

Cada una de las actividades siguientes ayudará a las jóvenes a entender las funciones del Espíritu Santo. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más actividades que resulten mejor para su clase:

  • Divida a las jóvenes en grupos e invite a cada grupo a que estudie una sección del discurso del presidente Henry B. Eyring “El Espíritu Santo como su compañero constante”, o el discurso del élder Robert D. Hales “El Espíritu Santo”. Invite a cada grupo a que comparta con la clase lo que aprendan sobre el Espíritu Santo. Invite a las jóvenes a compartir experiencias de cuando el Espíritu Santo las ayudó o de cuando estuvieron agradecidas por Su compañía.
  • Invite a las jóvenes a buscar “Espíritu Santo” en el índice de “Temas” del himnario para encontrar un himno que enseñe acerca de cómo nos puede ayudar el Espíritu Santo. Pídales que compartan frases de los himnos que eligieron. Considere cantar uno de los himnos como clase.
  • Divida a las jovencitas en grupos pequeños. Pida a cada grupo que lea algunos pasajes de Escrituras acerca del Espíritu Santo (por ejemplo, las que se sugieren en esta reseña). Invite a una joven de cada grupo a compartir con el resto de la clase lo que enseñan los pasajes de Escrituras de su grupo acerca de las funciones del Espíritu Santo. Invite a las jóvenes a compartir experiencias personales que hayan tenido en las que el Espíritu Santo les haya ayudado en cualquiera de estas maneras.
  • Invite a cada joven a estudiar la sección titulada “¿Cuál es la misión del Espíritu Santo?” del discurso del élder Craig C. Christensen “Un inefable don de Dios” y a prepararse para compartir con la clase lo que aprenda en cuanto al Espíritu Santo. Invítelas a relatar experiencias en las que el Espíritu Santo les haya ayudado de las maneras que describe el élder Christensen.
  • Muestre el video “La voz del Espíritu” y pida a las jóvenes que escuchen las respuestas para las siguientes preguntas: ¿Por qué necesitamos el Espíritu Santo? ¿Cómo nos puede ayudar el Espíritu Santo? Comparta experiencias apropiadas que haya tenido al escuchar al Espíritu Santo e invite a las jóvenes a compartir algunas experiencias que hayan tenido ellas. Las jóvenes también podrían buscar el discurso del élder Larry H. Lawrence “¿Qué más me falta?” para hallar ejemplos de cómo el Espíritu Santo puede ayudarnos. Como clase, hagan una lista de las cosas que pueden hacer para escuchar mejor los susurros del Espíritu Santo.
  • Invite a las jóvenes a leer “Las funciones del Espíritu Santo” en Leales a la Fe (págs. 72-73). Pida a cada joven que seleccione una de las funciones del Espíritu Santo y busque pasajes o relatos de las Escrituras que enseñen acerca de esa función. Invítelas a compartir entre ellas lo que encuentren. Aliéntelas a compartir experiencias en las que el Espíritu Santo las ayudó de esa manera. ¿Cuáles son algunas situaciones futuras en las que necesitarán la ayuda del Espíritu Santo?
  • Busque algunas historias en los discursos de la última conferencia general que ilustren las diversas funciones del Espíritu Santo. (Algunos ejemplos de Liahona de mayo de 2015 incluyen los relatos que el presidente Henry B. Eyring contó acerca de consolar a una familia afligida en “El Consolador”, págs 19–20, y el hombre con cáncer en “El sacerdocio y la oración personal”, pág. 87.) Invite a cada joven a leer una de las historias, a contarla a la clase con sus propias palabras y a determinar qué función estaba llevando a cabo el Espíritu Santo en ese relato. Anime a las jóvenes a compartir experiencias propias en las que el Espíritu Santo las haya ayudado en cualquiera de esas maneras.

Pida a las jóvenes que compartan lo que aprendieron hoy. ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Entienden las funciones del Espíritu Santo? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a esta doctrina?

Vivir lo que se aprende

Pida a las jóvenes que piensen cómo pondrán en práctica lo que han aprendido hoy. Por ejemplo, podrían:

  • Determinar una manera en la que se podrían preparar mejor para escuchar la voz apacible y delicada del Espíritu Santo.
  • Apuntar las impresiones que reciban del Espíritu Santo durante la semana, y actuar conforme a ellas.