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¿Por qué las ordenanzas son importantes en mi vida?

Una ordenanza es un acto sagrado y formal que tiene un significado espiritual. Las ordenanzas se llevan a cabo por la autoridad del sacerdocio bajo la dirección de aquellos que poseen las llaves del sacerdocio. Las ordenanzas nos ayudan a recordar quiénes somos y nos recuerdan nuestra relación con Dios. Nos ayudan a venir a Cristo y a recibir la vida eterna.

Prepararse espiritualmente

Estudie con espíritu de oración los siguientes recursos y pasajes de las Escrituras. ¿Qué se siente inspirada a compartir con las jovencitas para ayudarlas a entender la importancia de las ordenanzas?

Mateo 3:13–17 (El bautismo de Jesucristo)

Hechos 19:1–6 (Pablo bautiza a personas que no se habían bautizado correctamente)

3 Nefi 11:21–26 (Jesucristo otorga la autoridad de bautizar y enseña la manera correcta de hacerlo)

Moroni 8:10–12 (Mormón enseña en cuanto al bautismo)

D. y C. 84:19–21 (El poder de la divinidad está en las ordenanzas del sacerdocio)

Artículos de Fe 1:3–5 (Las ordenanzas son esenciales para la salvación)

Robert D. Hales, “Volver en sí: La Santa Cena, el templo y el sacrificio al servir”, Liahona, mayo de 2012, págs. 34–36.

Julie B. Beck, “Un derramamiento de bendiciones”, Liahona, mayo de 2006, págs. 11–13.

Ordenanzas y bendiciones del sacerdocio”, Manual 2: Administración de la Iglesia, 2010, 20.1.

Ordenanzas”, Leales a la Fe, 2004, págs. 134–135.

Video: Fe en el poder del sacerdocio

Compartir experiencias

Al comienzo de cada clase, invite a las jóvenes a compartir, enseñar y testificar acerca de las experiencias que hayan tenido al aplicar lo que aprendieron en la lección de la semana anterior. Esto alentará su conversión y les ayudará a darse cuenta de la importancia que tiene el Evangelio en la vida cotidiana.

Presentar la doctrina

Elija alguna de las ideas siguientes, o utilice las suyas, para presentar la lección de esta semana:

  • Escriba la palabra ordenanza en la pizarra y pida a las jóvenes que sugieran definiciones. (Si necesitan ayuda, diríjalas al párrafo que hay al comienzo de esta reseña.) ¿Qué le contestarían a alguien que dijera que las ordenanzas no son necesarias?
  • Pida a las jovencitas que enumeren tantas ordenanzas del Evangelio como recuerden. Ayúdelas a determinar qué ordenanzas de la lista son esenciales para la exaltación (en caso de que necesiten ayuda, pueden leer “Ordenanzas” en Leales a la Fe). ¿Por qué nos dio el Padre Celestial estas ordenanzas?

Aprender juntas

Cada una de las actividades siguientes ayudará a las jovencitas a entender por qué son importantes las ordenanzas. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más actividades que resulten mejor para su clase:

  • Invite a las jovencitas a leer los primeros 12 párrafos del discurso de Julie B. Beck: “Un derramamiento de bendiciones” o vean el video “Fe en el poder del sacerdocio”. Pídales que hagan una lista en la pizarra de las ordenanzas que se mencionan y de las bendiciones que recibimos al participar en cada ordenanza. Invite a las jóvenes a compartir experiencias en las que hayan recibido o presenciado una de esas ordenanzas (u otras, como una bendición de padre o una bendición de salud). ¿Cómo las bendijeron y fortalecieron esas experiencias?
  • Como clase, revisen la lista de cuatro requisitos para efectuar ordenanzas en la sección 20.1 del Manual 2. Invite a las jóvenes a leer 3 Nefi 11:21–26 y a determinar cómo se cumplen estos requisitos en la descripción que el Salvador hace del bautismo. Pídales que piensen en una ordenanza que hayan presenciado recientemente y que describan cómo se cumplieron esos cuatro requisitos. ¿Qué ocurre si se lleva a cabo una ordenanza sin que se cumplan estos requisitos? Pregunte a las jóvenes por qué es importante que conozcan estos requisitos.
  • Invite a las jóvenes a imaginarse que están enseñando a alguien de otro credo en cuanto al bautismo, y esa persona dice: “Ya me bauticé en mi iglesia”. ¿Cómo le ayudarían las jovencitas a comprender, con tacto, por qué debería bautizarse otra vez? ¿Qué Escrituras o experiencias compartirían? Las podría dirigir a la lista de los requisitos en la sección 20.1 del Manual 2; Mateo 3:13–17; Hechos 19:1–6; 3 Nefi 11:21–26; o Moroni 8:10–12. De ser posible, invite a los misioneros de tiempo completo a asistir a la clase para compartir cómo les explican la importancia de las ordenanzas a sus investigadores (primero obtenga permiso del obispo).
  • Comparta con la clase la siguiente declaración del presidente Spencer W. Kimball: “Las ordenanzas nos sirven de recordatorios. Ése es el propósito real de la Santa Cena: evitar que olvidemos, ayudarnos a recordar” (Teachings of Spencer W. Kimball, ed. Edward L. Kimball, 1982, pág. 112). Pida a las jóvenes que hagan una lista de las ordenanzas del Evangelio (como las que se encuentran en las páginas 134–135 de Leales a la Fe) y analicen lo que nos ayuda a recordar cada una de esas ordenanzas.

Pida a las jóvenes que compartan lo que aprendieron hoy. ¿Entienden la importancia de las ordenanzas? ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a esta doctrina?

Vivir lo que se aprende

Pida a las jóvenes que piensen cómo pondrán en práctica lo que han aprendido hoy. Por ejemplo, podrían: