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¿Por qué tenemos adversidades?

Como parte del plan de nuestro Padre Celestial, debemos experimentar adversidad durante la vida terrenal. En algunos casos, la adversidad es el resultado de nuestras malas decisiones o de las decisiones de los demás. Otras pruebas son simplemente una parte natural de nuestra experiencia terrenal. A pesar de que son difíciles, nuestras tribulaciones nos ayudan a crecer espiritualmente y a llegar a ser más como Jesucristo.

Prepararse espiritualmente

Al prepararse, estudie con espíritu de oración estos pasajes de las Escrituras y materiales de consulta, así como otros que le hayan ayudado a aprender acerca de la adversidad.

1 Samuel 1; 1 Reyes 17; Ruth 1; Ester 4; 1 Nefi 5:1–9 (Ejemplos de mujeres de las Escrituras que sufrieron adversidad)

2 Nefi 2:11 (La adversidad es parte del plan que nuestro Padre Celestial tiene para nosotros)

Mosíah 23:21 (Dios nos da adversidad para probar nuestra fe)

Éter 12:27 (Dios nos da debilidad para que seamos humildes)

D. y C. 58:3–4 (Después de la adversidad viene la bendición)

D. y C. 121:7-8 (Si soportamos bien la adversidad, Dios nos exaltará)

D. y C. 122:4–9 (La adversidad nos da experiencia y es para nuestro propio bien)

Thomas S. Monson, “No te dejaré, ni te desampararé”, Liahona, noviembre de 2013, págs. 85–87.

Henry B. Eyring, “Montañas que ascender”, Liahona, mayo de 2012, págs. 23–26.

Neil L. Andersen, “Torbellinos espirituales”, Liahona, mayo de 2014

Linda S. Reeves, “Reclamen las bendiciones de sus convenios”, Liahona, noviembre de 2013, págs. 118–120.

Adversidad”, Leales a la Fe, 2004, págs. 12–15.

Videos: “Dios nos apoyará”, “El sacerdocio puede bendecir a nuestra familia durante las pruebas”, “Reconstruyendo vidas”

Compartir experiencias

Al comienzo de cada clase, invite a las jóvenes a compartir, enseñar y testificar acerca de las experiencias que hayan tenido al poner en práctica lo que aprendieron en la lección de la semana anterior. Esto alentará la conversión personal y ayudará a las jóvenes a darse cuenta de la importancia que tiene el Evangelio en la vida cotidiana.

Presentar la doctrina

Elija alguna de las siguientes ideas o utilice las suyas para presentar la lección de esta semana:

  • Como clase, repasen la descripción que hace el élder Neil L. Andersen de los árboles que crecen en lugares de mucho viento (en su discurso “Torbellinos espirituales”). ¿Qué les enseña a las jóvenes este ejemplo acerca de la adversidad? Invítelas a leer el discurso en busca de consejos que sientan que las ayudarán a resistir los torbellinos espirituales.
  • Comparta con las jóvenes el relato de la hermana Linda S. Reeves acerca del Tabernáculo de Provo (en su discurso “Reclamen las bendiciones de sus convenios”). ¿Qué aprenden las jóvenes sobre la adversidad en este discurso?

Aprender juntas

Cada una de las siguientes actividades permitirá a las jóvenes aprender acerca del propósito de la adversidad. Siguiendo la inspiración del Espíritu, elija las que le parezcan más útiles para su clase:

  • Lean juntas algunos pasajes de las Escrituras en los que el Salvador experimentó adversidad (tales como Mateo 4:1–11; 26:38–39; Lucas 23:33–34). ¿Qué pueden aprender las jóvenes en cuanto a la adversidad en la vida del Salvador? ¿Cómo afrontó Él los padecimientos que tuvo? Invite a cada jovencita a anotar una prueba por la que esté pasando ella o un ser querido. Aliéntelas a reflexionar en lo que pueden aprender del ejemplo del Salvador y que podría ayudarles con esa prueba.
  • Invite a las jóvenes a pensar en ejemplos de mujeres de las Escrituras que tuvieron que afrontar la adversidad (véanse los ejemplos que se sugieren en esta reseña). Pídales que lean acerca de estas mujeres en las Escrituras y que resuman el relato para el resto de la clase. ¿Qué aprenden en esos relatos acerca de la adversidad que podría ayudarles a superar sus propias pruebas?
  • Invite a las jóvenes a leer la experiencia del presidente Henry B. Eyring sobre la construcción de cimientos para casas (en su discurso “Montañas que ascender”). ¿Qué aprenden del presidente Eyring acerca de prepararse espiritualmente para afrontar la adversidad? ¿Qué están haciendo las jóvenes para prepararse para la adversidad que podría presentárseles en el futuro?
  • Divida la clase en dos grupos. Invite a un grupo a buscar ejemplos en el Libro de Mormón de personas o grupos que afrontaron desafíos difíciles (véase, por ejemplo, Mosíah 24:8–17; 3 Nefi 1:4–21; Moroni 1). Invite al otro grupo a buscar en el himnario un himno que les ayude durante sus pruebas. Pida a ambos grupos que compartan lo que han aprendido que podría ayudarles a superar la adversidad.
  • Dibuje una línea vertical en el centro de la pizarra y escriba “¿Por qué tenemos adversidades?” como título de una columna y “¿Cómo podemos afrontar los desafíos de nuestra vida?” como título en la otra columna. Divida en partes el discurso del presidente Thomas S. Monson “No te dejaré, ni te desampararé” y entregue una parte a cada joven para que la lea. Pida a las jóvenes que busquen respuestas a estas preguntas y que las escriban en la parte de la pizarra que corresponda. ¿Qué han aprendido las jóvenes gracias al discurso del presidente Monson?
  • Muestre uno de los videos que se sugieren en esta reseña. Mientras ven el video, invite a las jóvenes a reflexionar en la pregunta “¿Por qué tenemos adversidades?”. ¿Qué enseñanzas del video les pueden ayudar a saber qué hacer cuando llegue la adversidad?

Pida a las jóvenes que compartan lo que aprendieron hoy. ¿Comprenden ellas por qué tenemos adversidad? ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicar más tiempo a esta doctrina?

Vivir lo que se aprende

Invite a las jóvenes a que piensen en la forma en que pondrán en práctica lo que han aprendido hoy. Por ejemplo, podrían:

  • Encontrar una manera de consolar a un ser querido que se enfrenta a una prueba al compartir con esa persona lo que aprendieron acerca de la adversidad.
  • Hablar con su familia acerca de algún familiar que haya superado una adversidad.