El Señor siempre ayuda

Me gustaría dar las gracias a todos los que envían sus experiencias a la revista Liahona. Todas ellas me edifican. Soy el único miembro de mi familia y sé lo difícil que es vivir el Evangelio de Jesucristo en esta situación. Pero el Señor siempre ayuda, y parte de esa ayuda es la revista Liahona.

Aline Gonçalves da Silva, Brasil

Mi gozo es completo

Quiero darles las gracias a cada uno de ustedes: a los traductores y a todos los que ayudan en la publicación de la revista Liahona. Gracias a ustedes, disfruto la bendición de tener entre las manos las palabras de los profetas y de las Autoridades Generales.

Me bauticé cuando era niña, pero estuve fuera de la Iglesia durante mucho tiempo. El escuchar al élder Richard G. Scott, del Quórum de los Doce Apóstoles (en la conferencia general de octubre de 2004) me ayudó a creer que el Salvador hace posible que obtenga la redención de mis pecados. He experimentado ese cambio de corazón del que habla Alma y mi gozo es completo.

Araceli Arroyo Romero, México

Una bendición constante

La revista Liahona es una bendición constante en mi vida. Los artículos que contiene me llegan a lo más hondo del corazón. Fue una bendición especial el que mi familia entera se bautizara el mismo día, en octubre de 2003, y desde entonces la revista Liahona ha sido una bendición para todos nosotros.

Jessica Lisseth Sinche Urgano, Perú

Espero servir en una misión

He deseado servir en una misión desde que tenía 8 años. Ahora tengo 15 y todavía quiero servir al Señor. Cuando leí “La esperanza de un misionero” en el número de julio de 2005 de la revista Liahona, sentí la inspiración de que debía comenzar a prepararme para servir. El joven del relato hizo muchos sacrificios para poder servir y yo puedo hacer lo mismo.

Deseo expresar mi gratitud hacia todos los que participan en la distribución de las buenas nuevas de la Liahona en todo el mundo. Nos inspira y nos ayuda a obtener grandes bendiciones.

Julius J. Andrada, hijo, Filipinas