2014
Era yo quien necesitaba ayuda
Marzo de 2014


Era yo quien necesitaba ayuda

Diane Hatch, Arizona, EE.UU.

Hace algunos años, un automóvil destartalado paró en el estacionamiento de nuestro centro de reuniones. Era de un padre solo con cuatro niños, y había ido a pedir ayuda. Nuestro barrio le encontró alojamiento y él comenzó a llevar a su familia a la Iglesia.

Algunas veces la ropa de los niños estaba limpia y otras, sucia; pero siempre tenían el cabello desarreglado. Nunca sabíamos cuán enredado estaría. Todas las semanas, la presidenta de la Primaria llevaba producto para desenredar el cabello y cepillos, y ella y una de las maestras trataban de peinar a los niños antes de que empezara la Primaria.

Yo era consejera de la presidencia de la Primaria y admiraba la capacidad de estas dos hermanas de abrazar a esos niños sucios. Yo no me animaba a tocarles el cabello y me preguntaba cómo lo hacían ellas. Para tranquilizar mi conciencia, me decía que podía ayudar a vigilar al resto de los niños mientras ellas dos los peinaban.

La niña más pequeña de la familia tenía tres años; no hablaba claro, pero trataba de cantar haciendo sonidos estridentes, lo cual me irritaba.

Como los niños de tres años no tienen un período de atención muy largo, comencé a sentar a la pequeña en mi regazo para ayudarla a prestar atención. Ella me sonreía agradecida y yo comencé a sentir el gozo que el Padre Celestial sentía, y el amor que tenía, por esa niña sin bañarse: Su hija. Con el tiempo, me encontré pasando por alto la suciedad y tomando un cepillo para desenredarle el cabello revuelto; incluso me parecía que su empeño por cantar tenía un sonido alegre.

Pocos meses después, el padre de los niños se puso de pie en la reunión de testimonios y nos agradeció el haber ayudado a sus hijos. A la semana siguiente, la familia se había ido.

Me siento agradecida por la oportunidad que tuve de prestar servicio a esos niños. Cuando llegaron, pensé que ellos necesitaban mucha ayuda, pero después me di cuenta de que era yo quien necesitaba que me ayudasen a cambiar.