Ideas para la noche de hogar


Este ejemplar contiene artículos y actividades que se podrían utilizar en la noche de hogar. A continuación figuran algunos ejemplos.

“La tradición de luz y testimonio”, página 10: Resuma el artículo y considere pedir a su familia que cree una ayuda visual que demuestre el propósito del andamiaje. Analicen la forma en que la Iglesia da a su familia el “andamiaje” para elevarse a fin de edificar a su familia y otros aspectos de su vida.

“Los profetas durante la Navidad”, página 20: Después de leer varios relatos de la vida de los profetas, considere compartir algunas experiencias que haya tenido en las que su vida o la vida de otras personas se hayan visto impactadas por una experiencia especial durante una Navidad pasada. Quizá desee analizar maneras de seguir el ejemplo de nuestros profetas durante esta época.

“La seguridad y la paz que vienen de guardar los mandamientos”, página 32: Quienes tengan niños pequeños pueden pedirles que dibujen personas que estén haciendo cosas buenas a lo largo de un camino que conduzca a un templo. Otras familias podrían considerar la posibilidad de leer el artículo completo y analizarlo, haciendo hincapié en el hecho de que “el camino hacia la felicidad comienza con… la obediencia a los mandamientos”.

“Cómo brindar dádivas a Cristo”, página 48: Lean juntos el artículo del presidente Henry B. Eyring. Quizá sus hijos podrían escribir lo que les gustaría darle al Salvador para Navidad y envolver sus compromisos como regalo de Navidad. Tal vez podrían hablar de personas que ellos conozcan y que necesiten ayuda física, espiritual, o ambas.

“Una oración de Navidad que fue contestada”, página 68: Lea la historia sobre Peggy Schonken con su familia. Quizá desee hablar sobre ocasiones en las que haya recibido respuesta a sus oraciones y animar a sus hijos a hacer lo mismo. Piense en la posibilidad de llevar un registro de todas las respuestas a oraciones que su familia reciba durante la época de Navidad.

Testimonio sin palabras

Mi hijo Derek padece de apraxia global, lo cual implica que tiene dificultad para hablar. A Derek le encantan las noches de hogar y se pasa meses preparando lecciones para compartir con la familia.

Una de sus lecciones más memorables fue “El sueño de Lehi”. Colgó soga por toda la casa, y afuera también. Para comenzar la lección escuchamos el himno “Creo en Cristo” en un CD mientras mirábamos la lámina del sueño de Lehi que estaba sobre la mesa. Entonces Derek nos llevó, uno por uno, a lo largo de la soga.

Al ir caminando, había láminas de Cristo por un lado y distracciones (tales como la radio, la televisión y juegos) del otro. Sabíamos que habíamos llegado al final cuando escuchamos la música de “Yo sé que vive mi Señor”, la canción favorita de Derek.

Una vez que todos habían hecho el recorrido, Derek puso el DVD de Los Testamentos y vimos la parte final, cuando Cristo se aparece a la gente del continente americano. El Espíritu se sintió muy fuerte a medida que mi hijo transmitía su testimonio del Salvador sin pronunciar ni una sola palabra.

Wendy Thompson, EE. UU.