Lección 15

Llegar a ser instrumentos en las manos de Dios

Enseñanzas y doctrina del Libro de Mormón: Manual para el maestro


Introducción

El evangelio de Jesucristo es un mensaje de paz para un mundo atribulado. Quienes llegan a ser instrumentos en las manos de Dios pueden compartir el Evangelio y ayudar a otras personas a convertirse. En esta lección, los alumnos estudiarán y pondrán en práctica principios de relatos del Libro de Mormón sobre misioneros que llegaron a ser instrumentos en las manos de Dios y que ayudaron a otras personas a recibir la vida eterna.

Lectura preparatoria

Sugerencias para la enseñanza

1 Nefi 13:37; Mosíah 15:14–19, 26–28

Se prometen bendiciones a quienes comparten el Evangelio

Escriba en la pizarra la siguiente declaración del profeta José Smith (1805–1844), cual aparece en Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: José Smith, 2007, pág. 350:

“Después de todo lo que se ha dicho, el mayor y más importante deber es predicar el Evangelio”. (El profeta José Smith)

Invite a los alumnos a leer la declaración en silencio y luego pregunte:

  • ¿Por qué es compartir el Evangelio con los demás nuestro deber más importante?

  • ¿Qué bendiciones han recibido por aceptar y cumplir con ese deber?

Explique que Nefi previó la restauración del Evangelio y la salida a luz del Libro de Mormón (véase 1 Nefi 13:34–36). También describió las bendiciones disponibles para aquellos que proclamaran el Evangelio y ayudaran a otras personas a venir a Cristo.

Invite a los alumnos a leer en silencio 1 Nefi 13:37 e ínstelos a subrayar las bendiciones prometidas a quienes procuren compartir el Evangelio en los últimos días.

  • ¿Qué bendiciones reciben los que procuran establecer Sion y publicar la paz? (Los alumnos deben comprender el siguiente principio: Cuando procuramos compartir el Evangelio, se nos bendice con el Espíritu Santo y podemos ser salvos en el Reino de Dios).

Diga a los alumnos que Abinadí citó a Isaías y explicó qué significa publicar la paz y por qué debemos procurar compartir el Evangelio (véase Isaías 52:7). Invite a algunos alumnos a turnarse para leer en voz alta Mosíah 15:14–19, 26–28 mientras la clase presta atención a fin de descubrir lo que enseñó Abinadí.

  • ¿Qué significa publicar la paz y la salvación? (Véase el versículo 14).

  • ¿Por qué debe declararse la salvación a toda nación, tribu, lengua y pueblo?

Para ayudar a los alumnos a comprender mejor las palabras de Abinadí, pida a uno de ellos que lea la siguiente declaración del élder Jeffrey R. Holland, del Cuórum de los Doce Apóstoles:

Élder Jeffrey R. Holland

“La paz y las alegres nuevas; las alegres nuevas y la paz. Esas se encuentran entre las más grandes bendiciones que el evangelio de Jesucristo brinda a un mundo atribulado y a las personas con inquietudes que viven en él; son soluciones a los desafíos personales y a los pecados humanos; son una fuente de fortaleza para los días de agotamiento y para las horas de genuina desesperación… [Es] el mismo Hijo Unigénito de Dios quien nos da esa ayuda y esperanza…

“La búsqueda de la paz es una de las búsquedas más fundamentales del alma humana… [En] la vida de todo ser humano hay ocasiones en que un profundo pesar, o sufrimiento, o temor o soledad nos hacen suplicar la paz que solo Dios puede dar. Esos son momentos de intensa hambre espiritual en los que ni los amigos más íntimos nos pueden dar toda la ayuda que necesitamos” (véase “Las cosas apacibles del reino”, Liahona, enero de 1997, pág. 93).

  • ¿De qué maneras es el evangelio de Jesucristo un mensaje de paz?

Para ayudar a los alumnos a responder esa pregunta, considere analizar la siguiente declaración del presidente Marion G. Romney (1897–1988), de la Primera Presidencia:

Presidente Marion G. Romney

“… para lograr la paz se requiere que eliminemos la influencia de Satanás, porque donde él está jamás reinará la paz. Más aún, la coexistencia pacífica con él es imposible… Lo único que él fomenta son las obras de la carne…

“Como preludio para la paz, entonces, es necesario subyugar por completo la influencia de Satanás…

“Así como las obras de la carne tienen aplicación universal, lo mismo sucede con el Evangelio de paz. Si una persona vive de acuerdo con sus principios, tendrá paz en su interior; si dos personas lo hacen, estarán en paz consigo mismas y la una con la otra. Si los ciudadanos de un país viven el Evangelio, habrá paz en esa nación. Y cuando haya bastantes naciones disfrutando del fruto del Espíritu para controlar los asuntos del mundo, entonces, y solo entonces, los tambores bélicos dejarán de resonar” (véase “El precio de la paz”, Liahona, febrero de 1984, págs. 4, 6).

  • ¿En qué ocasión han visto que el Evangelio haya traído paz a la vida de alguien?

  • ¿Cuáles son algunas de las maneras en que podemos compartir el Evangelio de forma eficaz?

Inste a los alumnos a considerar si conocen a alguien a quien puedan ayudar a sentir la paz que viene del Evangelio. Invítelos a comenzar a trazar un plan para compartir el Evangelio con esa persona y aliéntelos a pensar en cómo pueden poner en práctica los principios que aprendan a lo largo de la lección.

Mosíah 28:3; Alma 17:2–3, 6, 9–12, 16, 25; 18:10; 21:16; 22:1, 12–14; 26:11–12, 26–29; 31:30–34

Llegar a ser instrumentos en las manos de Dios

mujer tocando el violín juego de herramientas instrumentos para realizar un examen médico

Considere mostrar una o todas las imágenes anteriores (violín, herramientas, instrumentos médicos) o ilustraciones similares. Luego pregunte:

  • ¿Qué pueden hacer esos objetos en las manos de alguien que sepa utilizarlos?

  • ¿Qué podría significar el ser un instrumento en las manos de Dios?

Invite a un alumno a leer en voz alta Alma 17:2–3, 9–11 y pida a la clase que preste atención a fin de determinar lo que los hijos de Mosíah hicieron para llegar a ser instrumentos en las manos de Dios.

  • ¿Qué podemos aprender del ejemplo de los hijos de Mosíah en cuanto a cómo llegar a ser instrumentos en las manos de Dios? (A medida que los alumnos contesten, escriba el siguiente principio en la pizarra: Cuando oramos, ayunamos, escudriñamos las Escrituras y damos un buen ejemplo a los demás, podemos llegar a ser instrumentos en las manos de Dios).

Explique que el Libro de Mormón contiene muchos otros ejemplos de lo que Alma y los hijos de Mosíah hicieron para convertirse en instrumentos eficaces en las manos de Dios. Escriba las siguientes referencias de las Escrituras en la pizarra (sin el resumen que aparece entre paréntesis). Asigne uno o más pasajes a cada alumno y pídales que determinen qué hicieron los siervos del Señor que los ayudó a tener éxito al compartir el Evangelio.

Mosíah 28:3 (Deseaban declarar la salvación para que ningún alma pereciera).

Alma 17:6 (Estaban dispuestos a renunciar al reconocimiento del mundo a fin de predicar el Evangelio).

Alma 17:11–12 (Fueron pacientes y valientes, y dieron un buen ejemplo).

Alma 17:16 (Deseaban ayudar a los demás a arrepentirse y a aprender el plan de redención).

Alma 17:25; 18:10 (Deseaban ser siervos).

Alma 21:16; 22:1 (Fueron guiados por el Espíritu).

Alma 22:12–14 (Enseñaron con las Escrituras acerca de Cristo y el plan de redención).

Alma 26:11–12 (Fueron humildes y reconocían que Dios era la fuente de su fortaleza).

Alma 26:26–29 (No se dieron por vencidos cuando se sentían desanimados. Estaban dispuestos a sufrir pacientemente por la causa de Cristo. Enseñaron el Evangelio en diversos entornos).

Alma 31:30–34 (Oraron para recibir ayuda a fin de llevar a otras personas a Cristo).

Después de darles suficiente tiempo, pida a los alumnos que compartan lo que hayan aprendido. Considere abreviar las respuestas de los alumnos escribiendo en la pizarra el resumen de los pasajes. Tal vez desee instar a los alumnos a escribir estas referencias de las Escrituras y más tarde, después de clase, crear una cadena de Escrituras titulada “Elementos importantes para compartir el Evangelio”.

  • Si han tenido la oportunidad de compartir el Evangelio con otras personas, ¿podrían compartir una experiencia o su testimonio de cómo esos elementos contribuyeron al éxito?

  • ¿De qué modo los principios registrados en esos pasajes se aplican a otros llamamientos o a ser buenos amigos o vecinos?

  • ¿En qué ocasión han tenido la oportunidad de ayudar a otras personas como instrumentos en las manos de Dios?

Alma 18:33–35; 23:5–6; 26:2–5, 15; 29:9–10

Ayudar a los demás a convertirse

Recuerde a los alumnos que, además de enseñarnos que podemos llegar a ser instrumentos en las manos de Dios, el Libro de Mormón nos enseña sobre la influencia que podemos ejercer sobre los demás en calidad de dichos instrumentos.

Invite a un alumno a leer Alma 18:33–35 en voz alta mientras la clase presta atención a fin de descubrir lo que Ammón iba a lograr como instrumento en las manos de Dios. Pida a los alumnos que resuman lo que descubran en una declaración de principio. (Ayude a los alumnos a reconocer lo siguiente: Cuando somos instrumentos en las manos de Dios, Él nos da poder para ayudar a los demás a llegar al conocimiento de la verdad).

Para ayudar a los alumnos a ver el resultado de ayudar a otras personas a llegar al conocimiento de la verdad, invite a la clase a leer en silencio Alma 23:5–6. Pida a los alumnos que presten atención a lo que les sucedió a los lamanitas cuando llegaron al conocimiento de la verdad.

  • ¿Qué palabras o frases describen el efecto que la predicación del Evangelio tuvo en los lamanitas?

  • ¿Qué principio aprendemos acerca de lo que puede suceder cuando llevamos a otras personas al conocimiento de la verdad? (Los alumnos deben reconocer el siguiente principio: Cuando llevamos a otros al conocimiento de la verdad, los ayudamos a convertirse al Señor).

Explique que tanto Ammón como Alma dieron testimonio de esas verdades. Invite a algunos alumnos a turnarse para leer en voz alta Alma 26:2–5, 15 y Alma 29:9–10 mientras la clase presta atención a fin de determinar la influencia que podemos ejercer sobre los demás cuando compartimos el Evangelio como instrumentos en las manos de Dios.

  • ¿Qué les llamó la atención acerca de los sentimientos que describen Ammón y Alma?

Pida a los alumnos que cuenten experiencias que hayan tenido al compartir el Evangelio con otras personas.

Ínstelos a pensar en las oportunidades que tienen de ayudar a otros a aprender el Evangelio y a convertirse. Invítelos a considerar cómo pueden aplicar los principios y prácticas que han aprendido en esta lección a sus esfuerzos diarios por compartir el Evangelio.

Material de lectura para el alumno