2018
Fe en Dios
Septiembre de 2018


Cómo llegué a saberlo

Fe en Dios

Mi nombre es Shirley, tengo 11 años, me bauticé a la edad de ocho, y fue allí exactamente cuando se me entregó mi librito Fe en Dios. Para ese entonces asistíamos a la rama Zamorano, un lugar alejado a 37 kilómetros de nuestro hogar. Mi presidenta de Primaria era la hermana Andrea Rivera, con la que empecé a trabajar junto a mi madre en mis metas, las cuales fueron muy importantes para mi progreso.

Gracias a Fe en Dios hice algunas actividades como aprender a prestar servicio a personas de la comunidad, tanto a vecinos como a miembros; sembraba árboles y ayudaba a otros niños de la Primaria para que pudieran progresar en lo espiritual.

El trabajar en las metas del programa también me ha ayudado a ser obediente a mis padres y líderes, a tener un testimonio del Evangelio de Jesucristo, a leer las Escrituras más frecuentemente y realizar mi noche de hogar junto a mi familia.

Hace ocho meses regresamos al barrio Universidad en donde fui recibida por mis líderes dándole continuidad a mi librito de Fe en Dios, y este año lo he logrado completar. Aún me falta un año más para poder tener mi avance a las Mujeres Jóvenes y me he puesto de meta poder ayudar a mi hermano Lenin para que logre completar su Fe en Dios.

En este tiempo he podido tener muchas bendiciones en mi vida, especialmente con mi salud. Agradezco a cada líder, a mis padres y especialmente a mi hermana Kleimer que, con su espíritu y ánimo, se graduó en Seminario, estudia en la universidad y ahora servirá como misionera. Ella es mi mayor admiración y ejemplo de seguir al Salvador Jesucristo.

Testifico que el programa Fe en Dios nos ayuda a ser más amorosos y humildes.