Las bendiciones de la primogenitura; el matrimonio dentro del convenio

El Antiguo Testamento: Manual para el maestro, 2001


Objetivo

Fortalecer en los miembros de la clase el deseo de vivir dignos de las bendiciones de su primogenitura y del matrimonio eterno.

Preparación

  1. 1.

    Estudie los siguientes pasajes de las Escrituras y ore al respecto:

    1. a.

      Génesis 24. Abraham hace hincapié en la importancia que tiene el matrimonio dentro del convenio cuando busca una esposa digna para Isaac.

    2. b.

      Génesis 25:20–34. Rebeca recibe una revelación relacionada con los hijos gemelos que lleva en su vientre (25:22–23). Cuando esos hijos crecen, Esaú vende su primogenitura a Jacob (25:29–34).

    3. c.

      Génesis 26–29. A Isaac y a sus descendientes se les prometen las bendiciones del convenio abrahámico (26:1–5). Esaú se casa fuera del convenio (26:34–35), lo cual causa gran tristeza a sus padres. Isaac bendice a Jacob para que gobierne pueblos y naciones (27:1–46), pronuncia sobre él las bendiciones del convenio abrahámico y lo envía lejos a buscar una esposa digna (28:1–10). Jacob se casa dentro del convenio con Lea y con Raquel (29:1–30).

  2. 2.

    Si va a utilizar la primera actividad para despertar la atención, lleve a la clase un tazón (bol) pequeño o una bolsita con palomitas o rosetas de maíz (pororó) o una fruta.

  3. 3.

    Si enseña a adolescentes o jóvenes mayores solteros, sería mejor que utilizara el segundo de los otros conceptos didácticos: “El matrimonio apropiado empieza con un noviazgo adecuado”.

  4. 4.

    Si lo cree conveniente y tiene a su disposición el siguiente material audiovisual, utilícelo como parte de la lección:

    1. a.

      “El casamiento en el templo”, un segmento de cuatro minutos de duración de las Presentaciones en video sobre el Antiguo Testamento (53224 002).

    2. b.

      La lámina de Rebeca junto al pozo (62160).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Actividad para despertar la atención

Si lo desea, utilice una de las actividades siguientes (o una de su preferencia) para comenzar la lección. Escoja la actividad que sea más apropiada para su clase.

  1. 1.

    Ponga a la vista un tazón (bol) con palomitas o rosetas de maíz (pororó) o una fruta y haga a los miembros de la clase la siguiente pregunta:

    • Si tuvieran que escoger entre tener ahora un tazón de palomitas de maíz (o una fruta) o la promesa de tener más adelante todas las palomitas de maíz (o fruta) que desearan, una vez que hayan plantado, cultivado y cosechado el producto, ¿qué escogerían? ¿Por qué?

    Explique que muchas veces tenemos que escoger entre cosas que podemos tener sin problemas en el momento u otras por las que debemos trabajar y esperar para obtenerlas. En ocasiones elegimos aquello que nos brinda una recompensa (placer o satisfacción) inmediata, aun cuando la elección de trabajar y esperar hasta el final nos proporcionaría una bendición aún más grande. El escoger entre tener las palomitas de maíz (o la fruta) ahora o más adelante no es en realidad una decisión importante. Sin embargo, en la vida nos vemos enfrentados a tener que tomar decisiones importantes, como por ejemplo, la decisión de con quién y dónde nos vamos a casar, ocasiones en las que, el escoger una satisfacción inmediata podría privarnos de bendiciones gloriosas y duraderas.

  2. 2.

    Haga a los miembros de la clase la siguiente pregunta:

    • ¿Han gastado alguna vez dinero o utilizado tiempo en algo que más tarde hayan descubierto que no valía la pena?

Pida a los miembros de la clase que hablen sobre las ocasiones en las que hayan pagado demasiado por algo que hayan deseado tener (si lo desea, hable al respecto sobre alguna experiencia personal).

Explique que lo mismo puede suceder en el aspecto espiritual. Al tomar decisiones desacertadas, podemos estar cambiando bendiciones eternas por cosas de muchísimo menos valor. No obstante, al vivir con rectitud nos hacemos merecedores de todas las bendiciones que nuestro Padre Celestial ha preparado para nosotros.

Análisis de las Escrituras y conceptos para poner en práctica

Al enseñar los siguientes pasajes de las Escrituras, analice la forma en que se podrían poner en práctica en el diario vivir. Aliente a los miembros de la clase a relatar experiencias que se relacionen con los principios de las Escrituras.

1. Abraham recalca la importancia de contraer matrimonio dentro del convenio (el matrimonio eterno).

Enseñe Génesis 24 y analícelo con la clase. Al hablar acerca de la importancia del matrimonio eterno, tenga muy presentes los sentimientos de los miembros de la clase que no se hayan casado en el templo o cuyos padres no hayan contraído matrimonio en el templo, de manera que no se sientan ofendidos ni heridos.

• ¿Por qué insistió tanto Abraham en que Isaac se casara con una mujer de su parentela en lugar de hacerlo con una cananea, en cuya tierra ellos vivían? (Abraham deseaba que Isaac contrajera matrimonio con alguien que tuviera su misma religión, para que de esa forma se casara dentro del convenio. Eso era necesario para que los descendientes de Abraham obtuvieran las bendiciones del convenio abrahámico.) ¿Por qué es importante contraer matrimonio dentro del convenio? (Si fuera necesario, explique que, en la actualidad, las frases matrimonio dentro del convenio, matrimonio eterno y matrimonio en el templo a menudo se utilizan de modo intercambiable.)

• ¿Cuánto tiempo hace que el matrimonio dentro del convenio es un mandamiento de Dios? (El matrimonio dentro del convenio es una ordenanza eterna que ha sido parte del orden del Señor en todas las épocas en las que la plenitud del Evangelio ha estado sobre la tierra. Adán y Eva fueron los primeros de la tierra en recibir esa ordenanza.)

• Abraham envió a su criado a buscar mujer para Isaac (Génesis 24:4). ¿Qué les causó más impresión acerca del criado de Abraham? (Véase Génesis 24. Las respuestas podrían ser diversas, pero entre ellas se podría mencionar que era una persona digna de confianza, leal, devota y fiel. Aún después de un largo viaje, no quiso comer hasta haber cumplido con el encargo que le había hecho Abraham, y en lugar de quedarse para la celebración que duraba diez días, quiso regresar en seguida junto a Abraham, llevando consigo a Rebeca.) ¿Qué aprendemos del criado de Abraham que podría servirnos para cumplir mejor con las responsabilidades que el Señor nos da?

• ¿Cómo podía saber el criado de Abraham que Rebeca sería una buena esposa para Isaac? (Véase Génesis 24:15–20, 58. Rebeca era bondadosa y tenía buena disposición para ayudar a los demás, como lo demostró al sacar agua para el criado de Abraham y para sus camellos. Si lo desea, explique que un camello puede beber hasta 114 litros de agua en un día, por lo que es posible que Rebeca haya tenido que sacar una gran cantidad de agua para satisfacer la sed de diez camellos. También estuvo dispuesta a dejar a su familia para casarse con Isaac, posiblemente porque poseía una gran fe y sabía que era la voluntad del Señor que ella se casara con Isaac.)

• ¿Qué atributos desean que tenga su marido o su mujer? ¿Por qué son más importantes los atributos espirituales que la apariencia física? ¿Qué atributos, cualidades o características debemos desarrollar (estemos ya casados o no) para ser un buen esposo o una buena esposa?

• ¿Cuándo debe empezar a prepararse una persona para contraer matrimonio eterno? ¿En qué forma se pueden preparar los niños y los jóvenes para contraer matrimonio eterno? ¿De qué manera pueden ayudar los padres y demás adultos a los niños y a los jóvenes a prepararse para casarse en el templo?

El presidente Howard W. Hunter dijo: “Hagamos los planes para que nuestros hijos se casen en la Casa del Señor, y enseñémosles y exhortémoslos a cumplir con esa sagrada ordenanza. Reafirmemos con una energía mayor de la que hayamos empleado hasta ahora que, efectivamente, es importante en dónde nos casemos y mediante cuál autoridad se nos pronuncie marido y mujer” (“Sigamos al Hijo de Dios”, Liahona, enero de 1995, pág. 100).

2. Esaú le vende su primogenitura a Jacob.

Enseñe Génesis 25:20–34 y analícelo con la clase.

• ¿Qué revelación recibió Rebeca sobre los hijos gemelos que llevaba en su vientre? (Génesis 25:22–23). ¿Por qué fue una revelación poco común la declaración del Señor de que “el mayor servirá al menor”? (Por lo general, la primogenitura pasaba del padre al hijo mayor. El recibirla significaba que el hijo mayor heredaría una parte doble de la riqueza familiar y, a cambio, él presidiría sobre la familia y cuidaría de su madre y de sus hermanas una vez que su padre hubiera fallecido. La declaración de que “el mayor servirá al menor” en la revelación que el Señor le dio a Rebeca significaba que en esa circunstancia el hijo menor recibiría la primogenitura y su descendencia sería el pueblo del convenio.)

• ¿Qué pensaba Esaú, el hijo mayor, del derecho de su primogenitura en el pacto o convenio que se había llevado a cabo entre su abuelo Abraham y el Señor? (Véase Génesis 25:29–34. El haber renunciado de tan buena gana a su primogenitura para satisfacer el hambre que sentía en ese momento demuestra lo poco que realmente la valoraba.)

• Cada uno de los miembros de la Iglesia tiene derecho a una primogenitura espiritual de nuestros Padres Celestiales. ¿Cuáles son las bendiciones de nuestra primogenitura? (Entre las respuestas se podrían mencionar el sacerdocio, las bendiciones del templo, las ordenanzas, la revelación y el potencial para obtener la exaltación.)

• ¿Cómo puede afectar el lugar en donde contraigamos matrimonio nuestra capacidad para recibir las bendiciones de nuestra primogenitura? (Al hacer y guardar los convenios de la investidura del templo y del matrimonio eterno, entramos en la parte del convenio abrahámico relacionada con la exaltación y el aumento eterno.)

• ¿En qué forma demuestran nuestras palabras y acciones el valor que le demos a nuestra primogenitura? ¿Cómo podríamos algunos de nosotros cometer errores parecidos a los de Esaú, al escoger hacer lo que nos brinde una gratificación inmediata en lugar de los principios que tienen un valor eterno?

• Al determinar quién sería el heredero del pacto, el Señor escogió a Isaac antes que a su hermano mayor Ismael (Gálatas 4:22–23), a Jacob antes que a su hermano mayor Esaú, a José antes que a su hermano mayor Rubén (1 Crónicas 5:1–2) y a Efraín antes que a su hermano mayor Manasés (Génesis 48:17–20).

¿Qué indica eso acerca de cómo nos hacemos merecedores de los llamamientos y de las bendiciones del Señor?

3. Jacob se casa dentro del convenio con Lea y con Raquel, y por conducto de él continúa el convenio abrahámico.

Enseñe Génesis 26–29 y analícelo con la clase.

• ¿Qué nos dice la elección de esposas de Esaú sobre el orden de prioridad que él daba a sus valores? (Véase Génesis 26:34–35; 28:6–9.) ¿Qué aprendemos acerca de Jacob al ver todos los esfuerzos que hizo por contraer matrimonio dentro del convenio? (Véase Génesis 28:1–5; 29:1–28. Una de las cosas que aprendemos es que el matrimonio dentro del convenio era muy importante para Jacob; que realizó un largo viaje para encontrar una mujer fiel con la cual casarse; que luego, trabajó siete años para Labán antes de contraer matrimonio con Raquel y continuó trabajando para él después de casarse.) ¿Cómo podemos demostrar que es importante para nosotros el contraer matrimonio dentro del convenio?

El presidente Gordon B. Hinckley habló sobre una familia que se unió a la Iglesia en Australia y que después vendió todo lo que poseía para poder viajar a Nueva Zelanda para sellarse. El padre de esta familia dijo: “ ‘No podíamos afrontar el gasto del viaje [al templo]. Nuestras posesiones consistían en un auto viejo, algunos muebles y la vajilla. Le comuniqué a mi familia: “No podemos permitirnos el lujo de ir”. Pero cuando miré a los rostros de mi bella esposa y nuestros hermosos hijos, me dije: “No podemos permitirnos el lujo de no ir. Si el Señor me da fuerzas para trabajar, puedo ganar lo suficiente para comprar otro auto, otros muebles y las demás cosas que necesitemos; pero si pierdo a éstos, mi seres amados, seré verdaderamente pobre, tanto en esta vida como en la eternidad” ’ ” (“El matrimonio que perdura”, Liahona, noviembre de 1974, pág. 44).

• Después que dos personas se han casado en el templo, ¿qué deben hacer para asegurarse un verdadero matrimonio eterno? ¿Cómo pueden el marido y su mujer mantener y mejorar su relación matrimonial para que se cumplan los convenios y las bendiciones que se les prometieron en el templo? (Si lo desea, pida a unos pocos miembros de la clase que den un ejemplo de algo que su cónyuge o uno de sus padres haga para que haya un espíritu celestial en el matrimonio.)

Conclusión

Haga hincapié en la importancia de estar casado dentro del convenio y de ser digno de las bendiciones de la primogenitura. Inste a los miembros de la clase a tomar decisiones prudentes y a no cambiar las bendiciones eternas por un placer o una satisfacción temporal.

Otros conceptos didácticos

El siguiente material complementa las sugerencias para el desarrollo de la lección. Si lo desea, utilice uno o más de estos conceptos como parte de la lección.

1. Se escoge a Rebeca para ser la esposa de Isaac

Antes de la clase, escriba por separado en hojas de papel las siguientes citas de Génesis 24 y entregue una o más a cada miembro de la clase. Después, pídales que las busquen en sus ejemplares de las Escrituras con el fin de averiguar los nombres de las personas que hicieron la declaración y el versículo en que se registra. Una vez que los miembros de la clase hayan terminado, analicen las declaraciones y el contexto en que fueron hechas. Destaque la importancia del matrimonio dentro del convenio, la fe y la lealtad del criado de Abraham y los atributos que Rebeca tenía y que hicieron que ella fuera una buena elección como compañera eterna.

  1. a.

    “No tomarás para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos”.

  2. b.

    “Irás a mi tierra y a mi parentela, y tomarás mujer para mi hijo”.

  3. c.

    “Jehová, Dios de los cielos… enviará su ángel delante de ti”.

  4. d.

    “En esto conoceré que habrás hecho misericordia con mi señor”.

  5. e.

    “También para tus camellos sacaré agua, hasta que acaben de beber”.

  6. f.

    “Soy hija de Betuel hijo de Milca, el cual ella dio a luz a Nacor”.

  7. g.

    “Bendito sea Jehová, Dios… guiándome… en el camino a casa de los hermanos de mi amo”.

  8. h.

    “Y ella me respondiere: Bebe tú, y también para tus camellos sacaré agua; sea ésta la mujer que destinó Jehová para el hijo de mi señor”.

  9. i.

    “Ahora, pues, si vosotros hacéis misericordia y verdad con mi señor, declarádmelo; y si no, declarádmelo”.

  10. j.

    “He ahí Rebeca delante de ti; tómala y vete, y sea mujer del hijo de tu señor, como lo ha dicho Jehová”.

  11. k.

    “Sí, iré”.

  12. l.

    “Hermana nuestra, sé madre de millares de millares”.

Respuestas: a-Abraham (vers. 3); b-Abraham (vers. 4); c-Abraham (vers. 7); d-criado (vers. 14); e-Rebeca (vers. 19); f-Rebeca (vers. 24); g-criado (vers. 27); h-criado (vers. 44); i-criado (vers. 49); j-Labán y Betuel (vers. 51); k-Rebeca (vers. 58); l-la familia de Rebeca (vers. 60).

2. “El matrimonio apropiado empieza con un noviazgo adecuado”

• Tanto a Isaac como a Jacob sus padres les enseñaron que se casaran con mujeres de su misma religión. Esaú hizo sufrir a sus padres al casarse con mujeres que no creían en el Dios de Abraham. ¿Por qué es importante contraer matrimonio con una persona de nuestra misma fe religiosa?

El presidente Spencer W. Kimball dio el siguiente consejo: “El apóstol Pablo dijo a los corintios: ‘No os unáis en yugo desigual’… Tal vez él quería que comprendieran que las diferencias religiosas son distinciones fundamentales. Las diferencias religiosas abarcan zonas de conflicto más extensas. Entrechocan los sentimientos de lealtad en cuanto a la Iglesia y lealtad para con la familia. Con frecuencia se ven frustradas las vidas de los hijos. El no miembro podrá tener el mismo nivel de inteligencia, buena preparación y atracción, y podrá tener la personalidad más agradable; pero sin una fe común, surgirán dificultades más adelante en el matrimonio. Hay algunas excepciones, mas la regla general es rígida y sombría” (El Milagro del Perdón, pág. 244).

• ¿Qué deben hacer para estar seguros de que la persona con quien van a casarse sea una con la cual puedan tener un matrimonio eterno? ¿De qué manera pueden influir las amistades y la gente que tratan ahora en el resto de la vida y en la eternidad de ustedes?

El presidente Kimball continuó diciendo: “Desde luego, el matrimonio apropiado empieza con un noviazgo adecuado. La persona generalmente contrae matrimonio con uno de entre aquellos con quienes… pasa sus ratos de sociabilidad. Por tanto, se hace fuerte hincapié en esta amonestación: No corras el riesgo de salir con no miembros ni con miembros que carecen de preparación y de fe. Una joven podrá decir: ‘No, ninguna intención tengo de casarme con esta persona. Salgo con él para divertirme‘. Sin embargo, uno no debe correr el riesgo de enamorarse de alguien que quizá nunca acepte el evangelio. Es verdad que un pequeño porcentaje de dichas personas finalmente se bautizan después de casarse con miembros de la Iglesia… Son nuestra bendita minoría… Sin embargo, la mayoría no se ha unido a la Iglesia y… los desacuerdos, la frustración y el divorcio se han manifestado en un gran número de estos matrimonios” (El Milagro del Perdón, págs. 246–247).

3. Dios brinda revelación tanto a las mujeres como a los hombres

Los relatos de las Escrituras acerca de la revelación nos hablan en su mayoría de la comunicación directa de Dios con los líderes del sacerdocio, que eran hombres. Sin embargo, en Génesis 25:22–23 encontramos un relato en el que Dios da revelación a una mujer.

El élder Bruce R. McConkie dice acerca de la oración de Rebeca: “¿Puedo tomar ahora a un antepasado en común, Rebeca, como ejemplo para sus hijas de la Iglesia en la actualidad?… Cuando Rebeca tuvo problemas y necesitó la guía divina, ella misma le presentó el caso al Señor y Él le habló en contestación. El Señor da revelación a las mujeres que oran con fe” (en “Conference Report”, Conferencia de Área de Tahití 1976, pág. 16).

• ¿Cómo se pueden preparar, tanto el hombre como la mujer, para recibir revelación personal?

4. La visión de Jacob de una escalera que llegaba hasta el cielo

• Mientras Jacob viajaba de Canaán a la tierra de su parentela para buscar una esposa y escapar de la ira de Esaú, se detuvo para pasar la noche y tuvo un sueño extraordinario (Génesis 28:10–19). ¿Qué vio Jacob en el sueño? ¿Qué bendiciones le prometió el Señor? (Véase Génesis 28:13–15. Las bendiciones del convenio abrahámico, las cuales se renovaron con Jacob en esa visión; véase la lección 7.) ¿Qué simboliza la escalera?

El élder Marion G. Romney dijo, refiriéndose a ese sueño: “Jacob se dio cuenta de que los convenios que había hecho con el Señor representaban los peldaños de la escalera y que tendría que ascender por ella a fin de obtener las bendiciones prometidas, bendiciones que le permitirían entrar al cielo y asociarse con el Señor” (“Templos, las puertas del cielo”, Liahona, agosto de 1971, pág. 7).