“Todo lo que respire alabe [al Señor]”

El Antiguo Testamento: Manual para el maestro, 2001


Objetivo

Que los miembros de la clase sientan el deseo de demostrar agradecimiento por el Salvador y por las muchas bendiciones que Él y nuestro Padre Celestial nos han dado.

Preparación

  1. 1.

    Estudie los pasajes de las Escrituras que se analizan en esta lección y todo lo que le sea posible del libro de Salmos, y ore al respecto.

  2. 2.

    Estudie la lección y ore para escoger los pasajes de las Escrituras, los temas y las preguntas que satisfagan mejor las necesidades de los miembros de la clase. Esta lección no trata todo el libro de Salmos sino sólo algunos temas importantes que se especifican a lo largo de todo el libro.

  3. 3.

    Si va a utilizar la primera actividad para despertar la atención, lleve a la clase una lámina del Salvador y cuatro o cinco objetos que representen cosas por las cuales esté agradecido, como por ejemplo, las Escrituras, una fotografía de un ser querido, algo que represente alguna de sus habilidades o algún alimento. Si va a utilizar la segunda actividad para despertar la atención, solicite a uno o a dos miembros de la clase que se preparen para leer un salmo por el que sientan predilección y para explicar por qué es importante para ellos.

  4. 4.

    Lleve a la clase una o más láminas de algunos templos.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Actividad para despertar la atención

Si lo desea, utilice una de las actividades siguientes (o una de su preferencia) para comenzar la lección. Escoja la actividad que sea más apropiada para su clase.

1. Ponga a la vista una lámina del Salvador y exprese el agradecimiento que siente por Su vida y Su misión. Muestre los objetos que representen las cosas por las cuales usted esté agradecido y exprese su gratitud por cada una de ellas.

Después, haga las siguientes preguntas:

• ¿Por qué dones y oportunidades que han recibido del Señor se sienten especialmente agradecidos? ¿Sería la vida de ustedes diferente si no tuvieran esas bendiciones?

Explique que muchos de los salmos expresan agradecimiento por las bendiciones que el Señor ha derramado. Parte de esta lección se concentra en esas bendiciones y en la forma en que podemos demostrar gratitud por ellas.

2. Pida a un miembro de la clase que lea Salmos 23 en voz alta. Luego, haga las siguientes preguntas:

• ¿Qué clase de sentimientos se expresan en ese salmo? ¿Qué sintieron al leerlo o al escucharlo?

Pida al o a los dos miembros de la clase a los que haya asignado con anterioridad que lean el salmo de su preferencia y digan por qué es importante para ellos.

Análisis de las Escrituras y conceptos para poner en práctica

Al enseñar los siguientes pasajes de las Escrituras, analice la forma en que se podrían poner en práctica en el diario vivir. Aliente a los miembros de la clase a relatar experiencias que se relacionen con los principios de las Escrituras.

Explique que el libro de Salmos es una colección de poemas que originalmente se cantaron como alabanzas o peticiones a Dios. David escribió muchos de ellos. Este libro es como un himnario del antiguo Israel. Su composición lírica constituye una de las mejores obras literarias inspiradas del mundo, que expresan fe en el Señor y un intenso deseo de vivir con rectitud.

1. Las profecías sobre la vida y la misión de Jesucristo.

Muchos de los salmos profetizan la misión de Cristo como el Mesías. El Salvador resucitado declaró: “…era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos” (Lucas 24:44). Analice el cumplimiento de algunas de las profecías acerca de Cristo que se encuentran registradas en el libro de Salmos:

Profecía

Cumplimiento

Salmos 107:23–30.

Mateo 8:23–27. Jesús calmó los vientos y las olas.

Salmos 69:8.

Juan 1:11; 7:5. A Jesús no lo recibió Su propio pueblo.

Salmos 41:9; 55:12–14.

Juan 13:18, 21. A Jesús lo traicionó un amigo.

Salmos 69:20.

Marcos 14:32–41. Jesús sufrió solo en Getsemaní.

Salmos 22:7–8.

Mateo 27:39–43. A Jesús lo injuriaron y se burlaron de Él.

Salmos 22:16

Marcos 15:25. Jesús fue crucificado.

Salmos 22:18.

Mateo 27:35. Los soldados echaron suertes sobre la ropa de Jesús.

Salmos 22:1.

Mateo 27:46. Jesús pregunta a Su Padre por qué lo ha desamparado.

Salmos 69:21.

Juan 19:28–30. A Jesús le dan vinagre para calmar su sed.

Salmos 34:20.

Juan 19:33–36. Ninguno de los huesos de Jesús fue quebrado.

Salmos 31:5.

Lucas 23:46. Jesús encomendó Su espíritu al Padre y expiró.

Salmos 16:10.

Hechos 2:31–32; 13:34–35. La carne del Salvador no vio corrupción, porque se levantó en la Resurrección.

• Jesucristo es la única persona cuyos nacimiento, vida, muerte y resurrección se profetizaron antes de Su nacimiento. ¿Por qué se dieron esas profecías tan detalladas de la vida del Salvador? (Esas profecías dejaron en claro que Jesús era el Mesías prometido, el Salvador del mundo.) ¿Por qué fueron esas profecías una bendición para quienes las recibieron? (Las profecías hicieron que la gente aprendiera acerca del Salvador y obtuviera un testimonio de Él aun antes de que hubiese nacido [véase Mosíah 3:13]. Las profecías también sirvieron para que algunas personas lo reconocieran cuando Él vino.)

2. “Jehová te ha hecho bien” (Salmos 116:7)

Además de profetizar sobre la vida y la misión del Salvador, muchos salmos expresan agradecimiento por bendiciones tales como la creación de los cielos y de la tierra; por la misericordia, por el perdón y por el amor del Salvador; por las Escrituras y por el templo.

La creación de los cielos y de la tierra

Hable sobre los siguientes salmos que expresan agradecimiento al Señor por la creación de los cielos y de la tierra:

  • Salmos 19:1.

  • Salmos 104:5–7, 14, 24.

  • Salmos 136:3–9.

• ¿En qué forma testifica la creación de los cielos y de la tierra el poder y el amor de Dios? (Véase Alma 30:44; Moisés 6:63.) ¿Cómo podemos demostrar gratitud por el don de la Creación?

La misericordia, el perdón y el amor del Salvador

Analice algunos de los salmos que se mencionan a continuación, los cuales expresan agradecimiento al Salvador por Su misericordia, por Su perdón y por Su amor:

  • Salmos 23 (no es necesario que hable de este salmo si ya lo ha analizado en la actividad para despertar la atención). Salmos 51 (no es necesario que hable de este salmo si ya lo analizó en la lección 24).

  • Salmos 59:16.

  • Salmos 78:38.

  • Salmos 86:5, 13.

  • Salmos 100:4–5.

  • Salmos 103:2–4, 8–11, 17–18.

• ¿Qué aprendemos acerca del Señor en estos salmos? Invite a los miembros de la clase a relatar cómo han llegado a conocer la misericordia, el perdón y el amor del Salvador.

• En Salmos 51, ¿qué les impresiona más de la plegaria de perdón que ofreció David? ¿Qué nos enseña este salmo acerca del arrepentimiento y del perdón? (Adviértanse las primeras palabras de los versículos 2, 7 y 12. Esas palabras describen importantes aspectos del arrepentimiento. Véase también el versículo 17, en el que se describe cómo debe estar nuestro corazón para arrepentirnos de verdad.)

Las Escrituras

Analice los siguientes salmos que expresan gratitud al Señor por las Escrituras:

  • Salmos 19:7–11.

  • Salmos 119.

• ¿Qué palabras utilizó David en Salmos 19:7–10 para describir las Escrituras? (Entre los sinónimos que utiliza se encuentran ley, testimonio, mandamientos, precepto y juicios; y entre los adjetivos para describirlas están perfecta, fiel, rectos, puro, limpio y justos. Las Escrituras también se describen como más deseables que el oro y más dulces que la miel.)

• Según lo registrado en Salmos 19:7–11, ¿qué bendiciones nos brindan las Escrituras? Si lo desea, anote en la pizarra las siguientes bendiciones:

  1. a.

    Convierte nuestra alma (vers. 7).

  2. b.

    Hace sabio al sencillo (vers. 7).

  3. c.

    Hacen que se alegre nuestro corazón (vers. 8).

  4. d.

    Alumbran nuestros ojos (vers. 8).

  5. e.

    Nos dan amonestación (vers. 11).

• ¿En qué forma los han bendecido las Escrituras así o de otras maneras?

• El salmista expresó al Señor: “¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación” (Salmos 119:97; véanse también los versículos 15–16, 33–35, 40, 47–50, 72, 92, 104, 174). ¿Cómo podemos desarrollar ese amor por las Escrituras?

• ¿De qué manera son las Escrituras como una “lámpara a [nuestros] pies… y lumbrera [a nuestro] camino”? (Salmos 119:105).

El templo

Analice algunos de los salmos referentes al templo. Si lo desea, ponga a la vista una o más láminas de templos a medida que los miembros de la clase lean estos salmos:

  • Salmos 5:7.

  • Salmos 15:1–3.

  • Salmos 24.

  • Salmos 27:4.

  • Salmos 65:4.

  • Salmos 84:1–2, 4, 10–12.

  • Salmos 122.

  • Salmos 134.

• ¿Qué aprendemos de estos salmos sobre el templo? ¿Qué aprendemos acerca del prepararnos para ir al templo?

• Si lo desea, pida a los miembros de la clase que canten o lean la letra de “Tu casa amamos, Dios” (Himnos, No. 160) o invite a algunos niños de la Primaria para que vayan a la clase y canten “Me encanta ver el templo” (Canciones para los niños, pág. 99).

3. “¿Qué pagaré a Jehová por todos sus beneficios para conmigo?” (Salmos 116:12)

• En Salmos 116:12 leemos que David preguntó: “¿Qué pagaré a Jehová por todos sus beneficios para conmigo?” ¿Cómo respondió David a esa pregunta?

Si lo desea, enumere cada una de esas declaraciones tal como se muestran a continuación:

  1. a.

    “Tomaré la copa de la salvación” (116:13).

  2. b.

    “Invocaré el nombre de Jehová” (116:13).

  3. c.

    “Oh Jehová, ciertamente yo soy tu siervo” (116:16).

  4. d.

    “Te ofreceré sacrificio de alabanza” (116:17).

  5. e.

    “A Jehová pagaré ahora mis votos delante de todo su pueblo, en los atrios de la casa de Jehová” (116:18–19).

• ¿Cómo podemos aplicar las respuestas de David para demostrar agradecimiento al Señor?

4. “Confiad en Jehová” (Salmos 4:5)

• “Confiad en Jehová” es una de las admoniciones más frecuentes en el libro de Salmos (Salmos 4:5; 5:11; 9:10; 18:2; 56:11; 62:8; 118:8–9). ¿En qué forma podemos poner nuestra confianza en el Señor? ¿Qué bendiciones han recibido cuando han confiado en Él?

Conclusión

Los salmos brindan un potente testimonio de la misión divina de Jesucristo. Además, nos recuerdan las grandes bendiciones que Él y nuestro Padre Celestial nos han dado y nos indican cómo podemos expresar nuestra gratitud por ellas.

Si lo desea, pida a miembros de la clase que lean el último salmo (Salmos 150), con el fin de resumir el mensaje de ese libro. Añada su propio testimonio de alabanza y agradecimiento.

Otros conceptos didácticos

El siguiente material complementa las sugerencias para el desarrollo de la lección. Si lo desea, utilice uno o más de estos conceptos como parte de la lección.

1. Himnos de los últimos días inspirados en los salmos del Antiguo Testamento

Explique a la clase que el himnario se puede considerar como un equivalente contemporáneo de los salmos. Si lo desea, pida a los miembros de la clase que canten un himno de los últimos días que esté inspirado en los salmos del Antiguo Testamento. Algunos de esos himnos son: “Jehová mi Pastor es” (Himnos, No. 56; Salmos 23), “Jesús es mi luz” (Himnos, No. 42; Salmos 27:1), “¡Grande eres tú!” (Himnos, No. 41; Salmos 8:3–9; 9:1–2).

2. Las bendiciones del cantar himnos

• ¿Cuáles son algunos de los temas principales de nuestros himnos de los últimos días? (Entre las respuestas podrían incluirse el Salvador, nuestros deberes como miembros de la Iglesia, la perseverancia hasta el fin, la fe, el hogar y la familia, el amor, la obra misional, la oración, el sacerdocio, los Profetas, la restauración del Evangelio, la Santa Cena, el servicio, el soportar las pruebas y Sión.) ¿De qué manera nos bendice el cantar himnos? (Véase D. y C. 25:12.)

Hable sobre algunas de las siguientes formas en que el canto de los himnos nos bendice:

  1. a.

    Los himnos elevan nuestro espíritu.

  2. b.

    Los himnos nos inspiran a vivir con más rectitud.

  3. c.

    Los himnos nos recuerdan nuestras bendiciones.

  4. d.

    Los himnos nos dan la oportunidad de cantar alabanzas al Señor.

  5. e.

    Los himnos nos brindan una forma de dar nuestro testimonio.

  6. f.

    Los himnos nos ayudan a renovar nuestra dedicación al Señor.

  7. g.

    Los himnos nos ayudan a sentir el Espíritu.

  8. h.

    Los himnos nos ayudan a estar más en armonía con nuestro Padre Celestial.

  9. i.

    Los himnos nos ayudan a aprender y a enseñar el Evangelio.

La Primera Presidencia dijo:

“La música es una parte esencial de nuestras reuniones de la Iglesia. Los himnos invitan la presencia del Espíritu del Señor, inducen a la reverencia, nos ayudan a sentirnos más unidos y nos dan la oportunidad de alabar al Señor.

“El canto de los himnos muchas veces es en sí un elocuente sermón. Los himnos nos instan a arrepentirnos y a hacer buenas obras, fortalecen nuestro testimonio y nuestra fe, nos consuelan cuando nos sentimos tristes o desesperanzados y nos inspiran a perseverar hasta el fin” (Himnos, pág. ix).

• Varios salmos dicen que debemos cantar “alegres a Dios” (Salmos 98:4; 100:1; véase también 66:1; 95:1–2). ¿Qué podemos hacer para mejorar el uso del canto de himnos en las reuniones de la Iglesia y en casa con el fin de que sean más alegres y tengan más significado?

• Durante la Última Cena, Jesús y Sus Apóstoles también entonaron un himno (Mateo 26:30). ¿Cómo pudo ayudar el canto de un himno a preparar a Jesús y a Sus Apóstoles para cumplir con la obra que tenían por delante?

• Poco antes del martirio de José Smith en la cárcel de Carthage, el Profeta le pidió a John Taylor que cantara “Un pobre forastero” (Himnos, No. 16). ¿En qué forma habrá ayudado al Profeta el canto de este himno?

3. El paralelismo poético de los salmos

Una comprensión de las técnicas poéticas que David y otros poetas hebreos utilizaron podría enriquecer su estudio de los salmos. Una de esas técnicas es el paralelismo. Una característica común del paralelismo es la repetición de un pensamiento con diferentes palabras. Esa repetición amplía o intensifica el significado de la idea. Un ejemplo de esta clase de paralelismo es Salmos 102:1–2, en el que un mismo pensamiento se expresa cinco veces con diferentes palabras (“escucha mi oración”, “llegue a ti mi clamor”, “no escondas de mí tu rostro”, “inclina a mí tu oído” y “apresúrate a responderme el día que te invocare”). Haga notar que la repetición intensifica el mensaje.