El rey Salomón: Un hombre sabio e insensato a la vez

El Antiguo Testamento: Manual para el maestro, 2001


Objetivo

Animar a los miembros de la clase a utilizar con sabiduría sus bendiciones y a entrar dignamente en el templo.

Preparación

  1. 1.

    Estudie los siguientes pasajes de las Escrituras y ore al respecto:

    1. a.

      1 Reyes 3:5–28. Salomón sucede en el trono a su padre David como rey y sigue al Señor. El Señor aparece a Salomón y éste le pide que lo bendiga con un corazón entendido (3:5–9). El Señor lo bendice con sabiduría, riquezas y honor (3:10–15). Dos mujeres llevan un niño ante Salomón, que, con sabiduría, determina quién es la madre (3:16–28).

    2. b.

      1 Reyes 5–6; 7:1–12. El rey Salomón dirige la construcción de un templo magnífico (5–6), y hace que le edifiquen un palacio para él (7:1–12).

    3. c.

      1 Reyes 8:22–66; 9:1–9. Salomón dedica el templo y pide al Señor que bendiga a los israelitas con progreso espiritual y prosperidad temporal (8:22–53). El pueblo adora por catorce días (8:54–66). El Señor aparece de nuevo a Salomón y le promete que bendecirá a los israelitas si ellos le sirven pero que los maldecirá si se vuelven a otros dioses (9:1–9).

    4. d.

      1 Reyes 10–11. La fama de Salomón aumenta debido a su riqueza y sabiduría (10:1–13, 24–25). Se vuelve inmensamente rico (10:14–23, 26). Se casa con muchas mujeres que no son israelitas y que lo persuaden a adorar dioses falsos (11:1–10). El Señor suscita adversarios para que se levanten en contra de Salomón (11:11–25). Un Profeta predice que el reino de Israel será dividido a causa de las iniquidades de Salomón (11:26–40).

  2. 2.

    Lectura complementaria: 1 Reyes 2:1–12; 4:29–34; 7:13–51; 1 Crónicas 29; Doctrina y Convenios 46.

  3. 3.

    Si tiene a su disposición la lámina Un templo que se utilizaba en la antigüedad (62300; Las bellas artes del Evangelio 118), utilícela durante el transcurso de la lección.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Actividad para despertar la atención

Si lo desea, utilice la siguiente actividad (o una de su preferencia) para comenzar la lección.

Lea o pida a un miembro de la clase que lea la siguiente declaración del élder Dallin H. Oaks:

“Por lo general, suponemos que Satanás nos ataca en nuestro punto más débil… Pero la debilidad no es nuestro único punto vulnerable. Satanás también puede atacarnos en los puntos en que nos consideramos fuertes, en aquellos aspectos en donde nos sentimos orgullosos de nuestra resistencia. Satanás nos tentará por medio de nuestros más grandes talentos y dones espirituales. Si no somos precavidos, Satanás puede ocasionar nuestra ruina espiritual pervirtiendo nuestros puntos fuertes, así como explotando nuestras debilidades” (“Nuestros puntos fuertes se pueden convertir en nuestra ruina”, Liahona, mayo de 1995, pág. 12).

• ¿Cuáles son algunos puntos fuertes que podrían ser nuestra ruina?

Explique que esta lección es acerca del rey Salomón, un hombre que recibió grandes dones de Dios, pero que al final los utilizó indebidamente. Sugiera a los miembros de la clase que busquen los incidentes que demuestran la caída gradual de Salomón. Haga hincapié en que debemos procurar encontrar esas faltas para aprender de sus errores y no para juzgarlo.

Análisis de las Escrituras y conceptos para poner en práctica

Al enseñar los siguientes pasajes de las Escrituras, analice la forma en que se podrían poner en práctica en el diario vivir. Aliente a los miembros de la clase a relatar experiencias que se relacionen con los principios de las Escrituras.

Poco antes del fallecimiento de David, el sacerdote Sadoc y el profeta Natán ungieron a Salomón como el nuevo rey. Salomón, que era hijo de David y Betsabé, recibió el siguiente consejo de su padre: “…esfuérzate, y sé hombre. Guarda los preceptos de Jehová tu Dios, andando en sus caminos, y observando sus estatutos y mandamientos, sus decretos y sus testimonios… para que prosperes en todo lo que hagas…” (1 Reyes 2:2–3).

1. El Señor bendice a Salomón con sabiduría, riquezas y honor.

Enseñe 1 Reyes 3:5–28 y analícelo con la clase.

• Poco después de que Salomón fue coronado rey, el Señor se le apareció en un sueño y le dijo: “Pide lo que quieras que yo te dé” (1 Reyes 3:5). ¿Qué pidió Salomón? (Véase 1 Reyes 3:9.) ¿Qué significa tener un “corazón entendido”? (Véase 1 Reyes 3:28; 4:29.) ¿Por qué sintió Salomón una necesidad especial de recibir esa bendición? (Véase 1 Reyes 3:7–8.) El tener la “sabiduría de Dios”, ¿en qué forma nos ayuda en las responsabilidades que tenemos en el hogar, en el trabajo, en los estudios y en la Iglesia? ¿Cómo podemos recibir esa sabiduría?

• ¿Por qué se sintió complacido el Señor con la solicitud de Salomón de tener un corazón entendido? (Véase 1 Reyes 3:11–12. Salomón pidió un don que le serviría para ayudar a los demás en lugar de solicitar un don con propósitos egoístas.) ¿Cuáles son algunos de los dones espirituales que debemos buscar? (Véase D. y C. 46:13–26.) ¿Con qué condiciones da el Señor dones del Espíritu? (Véase 1 Reyes 3:14; D. y C. 46:8–12.) ¿Cómo podemos utilizar esos dones para prestar servicio a los demás?

• ¿Qué otras bendiciones concedió el Señor a Salomón? (Véase 1 Reyes 3:13–14.) ¿Cómo se podrían utilizar esas bendiciones para prestar servicio a los demás?

• ¿Cuál fue el primer incidente en el cual se necesitó el discernimiento del rey Salomón? (Véase 1 Reyes 3:16–22.) ¿Cómo resolvió Salomón el problema? (Véase 1 Reyes 3:23–28.) ¿En qué forma demostró la solución que dio Salomón que el Señor lo había bendecido con sabiduría?

2. El rey Salomón dirige la construcción de un templo magnífico, y hace que edifiquen un palacio para él.

Enseñe 1 Reyes 5–6; 7:1–12 y analícelo con la clase.

• Tal como se lo ordenó el Señor, Salomón mandó que se construyera un templo. (Si lo desea, repase brevemente 1 Reyes 5:1–6, 17–18; 6:15–36 para señalar las características complejas del templo.) ¿Por qué habrá utilizado Salomón materiales tan finos para construir el templo?

• ¿En qué forma demostraron reverencia por el templo los constructores, durante la edificación? (Véase 1 Reyes 6:7.)

• ¿Cómo utilizó Salomón su sabiduría, sus riquezas y su honor para estar seguro de que la construcción del templo fuese buena? (Véase 1 Reyes 5:1–12. Debido a esos atributos, él pudo obtener los materiales de construcción necesarios y contratar a capacitados artesanos para edificar el templo.)

• ¿Qué promesa hizo el Señor a Salomón con respecto al templo? (Véase 1 Reyes 6:11–13.) ¿Qué promesa semejante nos ha dado el Señor en la actualidad? (Véase D. y C. 97:15–17.)

• Salomón hizo que también le edificaran una casa. ¿Cómo era el tamaño de la casa de Salomón comparada con la casa del Señor? (Véase 1 Reyes 6:2–3; 7:2, 6–7.) ¿De qué manera esa forma de utilizar las riquezas muestra la caída gradual de Salomón?

3. Salomón dedica el templo.

Enseñe 1 Reyes 8:22–66; 9:1–9 y analícelo con la clase.

• Después de siete años de construcción, se dedicó el templo. Durante la oración dedicatoria, ¿cuáles son algunas de las bendiciones que pidió Salomón? (Véase 1 Reyes 8:22–53.)

Si lo desea, escriba en la pizarra las respuestas de los miembros de la clase. Entre ellas se pueden incluir las siguientes:

  1. a.

    La contestación a las oraciones (1 Reyes 8:28–30, 49–52).

  2. b.

    El perdón (1 Reyes 8:33–39).

  3. c.

    La lluvia (1 Reyes 8:35–36).

  4. d.

    Ayuda durante las épocas de hambre y enfermedad (1 Reyes 8:37).

  5. e.

    Ayuda en el campo de batalla (1 Reyes 8:44–45).

• En su oración dedicatoria, Salomón oró para que el Señor ayudara a su pueblo en muchos problemas difíciles. ¿Cómo nos ayuda el asistir al templo cuando nos encontramos agobiados por los problemas?

El presidente Ezra Taft Benson dijo: “En la paz de estos bellos templos, encontramos a veces la solución de los problemas serios de la vida. Bajo la influencia del Espíritu, sentimos a veces que emanan a nuestra alma oleadas de conocimiento puro. Los templos son lugares de revelación personal. Cuando me he sentido abrumado por algún problema o dificultad, he ido a la Casa del Señor con una oración en mi corazón en busca de una respuesta y he recibido la respuesta de un modo claro e inconfundible” (“Lo que espero enseñéis a vuestros hijos acerca del templo”, Liahona, Abril/Mayo de 1986, pág. 4).

• Salomón oró pidiendo que el templo fuera el medio que llevara a los descreídos al Señor (1 Reyes 8:41–43). ¿Cómo puede el templo hacer algo así? (Pida a los miembros de la clase que den algunos ejemplos de cómo ellos u otras personas se han interesado en la Iglesia debido al interés que han tenido en los templos.)

• Después de que Salomón ofreció la oración dedicatoria, aconsejó a su pueblo: “Sea… perfecto vuestro corazón para con Jehová nuestro Dios” (1 Reyes 8:61). ¿Qué quiere decir tener un corazón “perfecto… para con el Señor”? ¿Cómo nos ayuda a perfeccionar nuestro corazón el asistir al templo?

• ¿Qué debemos hacer para mantener firme la influencia del templo en nuestra vida? (Entre las respuestas se podrían incluir: La asistencia frecuente siempre que sea posible, el mantener una recomendación vigente y el tener a la vista en nuestra casa cuadros o fotografías del templo.)

• ¿Qué hizo el pueblo después de que el templo se dedicó? (Véase 1 Reyes 8:62–66.) ¿Cuál fue la actitud de la gente una vez que regresó a su casa después de la dedicación del templo y de catorce días de adoración? (Véase 1 Reyes 8:66.) ¿Qué sienten ustedes cuando regresan a casa después de haber asistido al templo?

• ¿Qué mensaje le dio el Señor a Salomón cuando se le apareció después de la dedicación del templo? (Véase 1 Reyes 9:3–9. Véase también 1 Reyes 6:11–13. Adviértase que el Señor hizo una declaración semejante durante la construcción del templo.) ¿Por qué fue necesario que se le recordaran a Salomón los convenios que había hecho? ¿Cómo nos recuerda el Señor nuestros convenios?

4. Salomón se vuelve inmensamente rico, y se casa con muchas mujeres que no son israelitas, que lo persuaden a adorar ídolos.

Enseñe 1 Reyes 10–11 y analícelo con la clase.

• ¿Cómo aumentaron las riquezas y el honor de Salomón después de edificado el templo? (Véase 1 Reyes 10:1–15, 24–25.) ¿De qué forma empleó mal Salomón esas bendiciones? (Véase 1 Reyes 10:16–23, 26–29. Indique que las utilizó para edificar su propio reino en lugar de edificar el reino de Dios.) ¿Cómo se deben utilizar la sabiduría, las riquezas y el honor? (Véase Jacob 2:18–19.)

• ¿En qué forma demostró la elección que Salomón hizo de sus esposas que él se había alejado de Dios? (Véase 1 Reyes 11:1–2. Él se casó fuera del convenio.)

¿Qué lo persuadieron a hacer las esposas que no eran israelitas? (Véase 1 Reyes 11:3–8. Téngase en cuenta que en la Traducción de José Smith del versículo cuatro de la Biblia en inglés dice que el corazón de Salomón se volvió como el de David, su padre, y la del versículo seis dice que Salomón hizo lo malo ante los ojos del Señor como lo había hecho David, su padre.)

• ¿Qué hizo el Señor cuando Salomón quebrantó sus convenios y se alejó de Él? (Véase 1 Reyes 11:9–14, 23–25, 33–36.)

• ¿De qué manera contribuyeron a la caída de Salomón las bendiciones de sabiduría, de riquezas y de honor? ¿Han visto cómo esos mismos atributos contribuyen a la caída de algunas personas en la actualidad? ¿Qué podemos hacer para que nuestros puntos fuertes no se conviertan en una caída para nosotros? (Véase 1 Reyes 8:61; D. y C. 88:67.)

El élder Dallin H. Oaks dijo:

“…¿cómo podemos evitar que nuestros puntos fuertes se conviertan en nuestra ruina? La cualidad que debemos cultivar es la humildad; ésta es la gran protectora; la humildad es el antídoto en contra del orgullo; es el elemento catalizador para todo conocimiento, especialmente las cosas espirituales. Mediante el profeta Moroni, el Señor nos dio esta gran perspectiva en cuanto al papel de la humildad: ‘…doy a los hombres debilidad para que sean humildes; y basta mi gracia a todos los hombres que se humillan ante mí; porque si se humillan ante mí, y tienen fe en mí, entonces haré que las cosas débiles sean fuertes para ellos’ (Éter 12:27).

“Quisiera también agregar que si los hombres y las mujeres se humillan delante de Dios, Él les ayudará a evitar que sus puntos fuertes se conviertan en debilidades que el adversario puede explotar para destruirlos…

“…si somos humildes y dóciles, dando oído a los mandamientos de Dios, al consejo de Sus líderes y a los susurros de Su Espíritu, recibiremos guía en cuanto a la manera de utilizar, para fines rectos, nuestros dones espirituales, nuestros logros y todos nuestros otros puntos fuertes. Y podremos recibir guía para saber cómo evitar los esfuerzos de Satanás que desea valerse de nuestros puntos fuertes para hacernos caer.

“En todo esto, debemos recordar y confiar en la dirección y en la promesa del Señor: ‘Sé humilde; y el Señor tu Dios te llevará de la mano y dará respuesta a tus oraciones’ (D. y C. 112:10)” (“Nuestros puntos fuertes se pueden convertir en nuestra ruina”, Liahona, mayo de 1995, págs. 22–23).

Conclusión

Exprese su gratitud por las bendiciones espirituales y materiales que el Señor le ha dado y también por el templo. Aliente a los miembros de la clase a humillarse delante del Señor para que de esa forma puedan utilizar con prudencia sus bendiciones y entrar en el templo dignamente.

Otros conceptos didácticos

El siguiente material complementa las sugerencias para el desarrollo de la lección. Si lo desea, utilice uno o más de estos conceptos como parte de la lección.

1. “Para que no se eleve su corazón sobre sus hermanos” (Deuteronomio 17:20)

• Pida a un miembro de la clase que lea en voz alta Deuteronomio 17:14–20. Si se hubiera puesto en práctica este pasaje de las Escrituras, ¿en qué forma hubiera cambiado la vida de Salomón y de la gente de su reino?

2. Oraciones dedicatorias para los templos

Si alguno de los miembros de la clase ha asistido a la dedicación de un templo, solicite a uno o a dos de ellos que hablen sobre esa experiencia. Si lo desea, pida a un miembro de la clase que se prepare para hablar sobre dos o tres conceptos de la oración dedicatoria de un templo de los últimos días. (En Doctrina y Convenios 109 se encuentra registrada la oración que se ofreció en la dedicación del Templo de Kirtland. En ocasiones, se imprimen en la revista Liahona las oraciones dedicatorias de los templos nuevos.)

• ¿De qué manera deben influir en nuestra vida las oraciones dedicatorias?

El presidente Joseph Fielding Smith dijo: “Cuando dedicamos una casa al Señor, lo que en verdad hacemos es dedicarnos a nosotros mismos al servicio del Señor, con el convenio de que usaremos la casa de la [forma] en que Él desea que la usemos” (Church News, 22 de enero de 1972, pág. 3; citado en El Antiguo Testamento, Doctrina del Evangelio, Manual para el maestro [PCSS1990SP], pág. 34).