Compartir mi testimonio por medio de la música

Felix Seidl, Alemania

Imprimir Compartir

    Aunque me crié en la Iglesia, me volví menos activo cuando tenía 18 años. Posteriormente, cuando me mudé del este de Alemania a Fráncfort, me invitaron a vivir con una familia miembro de la Iglesia. Sabía que ésa podía ser una oportunidad para que yo comenzara de nuevo y me reactivara en la Iglesia.

    Poco después de mudarme a Fráncfort, fui llamado como miembro de la presidencia de nuestro centro de área para jóvenes adultos. El llamamiento incluía coordinar las clases de instituto, las noches de hogar y otras actividades. Requería mucho trabajo, pero valió la pena, porque el centro es una gran bendición para los jóvenes adultos de nuestra región.

    Debido a ese llamamiento, me enteré de un coro de jóvenes adultos solteros y me uní a él. El coro fue de gira a Polonia y a la República Checa. Fue una gran experiencia y me encantó la oportunidad de compartir mi testimonio por medio de la música. Me alegré aún más cuando recibí un correo electrónico unas semanas después, informándome que alguien se había bautizado en la Iglesia como resultado de uno de nuestros conciertos.

    Al esforzarme por cumplir con mi llamamiento, pude ayudar a fortalecer el testimonio de otras personas y mi propio testimonio se fortaleció también.